martes, 16 de agosto de 2016

Lecciones de vida...



vida




















Es curioso cómo la vida te pone a prueba, cómo te lanza el guante, directo a la cara y se queda impasible observándote retadora... a ver si lo recoges...

Sucede, que te “han soltado” en este mundo sin “manual”, a pecho descubierto, sin protecciones, sin sabiduría, sin experiencia, sin apenas darte una pequeña clase teórica de qué va esto, pero con un objetivo claro, sobrevivir y ser Feliz.

No hay tutoriales, no hay una fórmula mágica de comportamiento que sea universal y aplicable a todos los problemas que, en un chasquido de dedos, haga que todo se solucione y te evite la decepción, el sufrimiento, la tristeza, la ansiedad, la agonía, la confusión, la amargura, las lágrimas y por momentos… no “aniquile” tu energía y las ganas de vivir.

Resulta que te encuentras inmerso en una aventura donde no “comulgas” con tus compañeros de viaje, donde el argumento parece una quimera, dónde navegas a la deriva en medio de un océano caótico y embravecido sin sentido, evitando la zozobra equipado con el mínimo “kit” de supervivencia y sólo con eso tienes que ingeniártelas para llegar a buen puerto, sano, salvo y sonriente, como un auténtico triunfador. 
No hay marcha atrás ni bote salvavidas ni salida de emergencia  y, lo peor, no es un juego-virtual, ¡sino real!. Echas un vistazo a tu alrededor y te rebelas ¡este no es tu sitio!

¿Por qué?... Te preguntas, desorientado en medio de  la tormenta…

Y te respondes tú mismo.

Porque hay gente egoísta, egocéntrica, narcisista, con exceso de erudismo, que vive en una constante y triste creencia de posesión de la verdad.

Porque hay gente que odia, que disfruta con el mal ajeno y lo celebra.

Porque hay gente con rencor acumulado que desconoce cómo eso, se vuelve contra sí mismo día tras día.

Porque hay gente cobarde, disfrazada de galante y elegante caballero, pero sin el coraje de abordar con valentía y honestidad el más mínimo conflicto, ¿Qué podemos esperar ante un gran problema?

Porque hay gente orgullosa.

Porque hay gente arrogante.

Porque hay gente soberbia.

Porque hay gente que presume de honestidad y miente sin pudor.

Porque hay gente que carece de valores y camina por la vida presumiendo de practicarlos.

Porque  hay gente que no le importa hacer daño una y otra vez, simular una necesidad de perdón y arrepentimiento (según su conveniencia) y, satisfecho su objetivo, de nuevo herir sin que le tiemble el pulso.

Gente que se mofa de las emociones pero les ahogan por dentro.

Gente que presume de honestidad y está lejos de llegar ni siquiera a la “h”

Gente que es incapaz de valorar su suerte y lo que recibe, porque está demasiado ocupada en mirarse el ombligo.

Gente que se paraliza antes de correr el más mínimo riesgo porque no sabe mantener el equilibrio cuando le tiemblas las piernas.

Gente interesada únicamente en su propio beneficio, a cualquier coste, no importa el precio.

Gente que está en esta aventura porque tiene que haber de todo y sabotea con su actitud construir un mundo perfecto.

Gente intransigente, intolerante, rígida, cuadriculada, egoísta, insensible, controladora y dictadora, incapaz de ser feliz.

Gente que no tiene reparos en jugar con los sentimientos ajenos  ocultando los suyos porque si vieran la luz… ¡sería un escándalo!

Gente que ve pasar la vida sin vivirla.

Gente que boicotea sin pudor a quien le tiende la mano sin condiciones.

Gente que elige atrincherarse en la oscuridad, pero no es consciente de que ya la lleva plasmada en el rostro.

Gente que absorbe tu energía dejándote exhausto.

Gente a la que tu brillo le molesta.

Gente que se perdona y justifica a sí mismo cada día para poder salir a la calle y no deshacerse de vergüenza.

Gente que defiende con la “boca pequeña” los derechos humanos, la injusticia, la igualdad social, la solidaridad…
Politólogos de pacotilla que cometen los mismos delitos que denuncian y condenan.

Gente que se erige en defensor a ultranza de los débiles y sin embargo no le tiembla el pulso cuando son sus intereses los que están en juego.

¡Gente que no es digna de respeto ni consideración!

Y te hacen daño… y vuelven a hacerlo…. Una y otra vez….

Gente que argumenta su actitud porque les han hecho daño…

¿A quién no le han hecho daño?, ¿a quién no le han partido el corazón?, ¿quién no ha tocado fondo después de alcanzar el éxito?, ¿quién no ha sufrido una pérdida?, ¿quién no ha llorado con amargura y sin consuelo?, ¿quién no ha sufrido una traición?, quién… tantas cosas y muchas peores…   
¡Creen que eso lo justifica todo!

Si has topado con uno de esos “tipos”, sé que te ha quedado una sensación de revuelto en el estómago, como cuando muerdes con ganas una manzana fresca, lozana, brillante, lustrosa… y con estupor, descubres en tu boca algo podrido y con gusano.

Sé que no es agradable como te sientes y que en algún momento puede que hasta te hayas llegado a "romper", pero tengo algo importante que decirte querid@ amig@, por si tu estado de shock te ha paralizado, es el momento de recurrir a uno de los utensilios más importantes de tu pequeño "kit" de supervivencia, un elemento imprescindible que debes utilizar siempre y en todo momento, ¡tu inteligencia!, racional y emocional.

La inteligencia es el mayor tesoro que posees, sólo debes utilizarla. 
A veces nos quedamos tan "Noqueados" que nos olvidamos de su poder.

La vida está hecha de circunstancias, oportunidades, retos, desafíos, pruebas duras de superación, momentos amargos, dolor, decepciones, incoherencias, pérdidas, tristeza, desengaños, errores de ejecución que sólo ves… con los años, y no por los años en sí, sino por la experiencia que éstos te inculcan.

Pues bien, recuerda siempre recurrir a ella, úsala y escúchala obviando el odio, el despecho, la violencia, la rabia, la sed de venganza… No son buenos consejeros, son dañinos, te impedirán ser feliz y conciliar cada noche plácidamente el sueño, tu dignidad y tu educación son mucho más importantes.

No malgastes ni un ápice de tu energía en esa “gente”, no pierdas ni un minuto en enfadarte, en preguntarte por qué, en intentar entenderlo porque no tiene explicación salvo un orgullo mal entendido y una sensibilidad secuestrada de por vida, amordazada y torturada para que nunca vea la luz.

Eso sí, deséales suerte, mucha suerte, tarde o temprano la necesitarán.

Sigue tu camino, créeme,  la vida, al final, pone a cada uno en su sitio, no tienes,  ni debes hacer nada, sólo esperar…. ella se encargará…

Tu aventura es un continuo aprendizaje, una sucesión de experiencias, una evolución continúa en la cual o te adaptas al medio y evolucionas con la especie o te extingues. Por tanto, pasa de largo y continúa tu camino, esa es tu evolución.

Adaptarse al medio y evolucionar es saber que esos “tipos” existen pero que no te van a derrotar ni a desequilibrar porque tú ya has aprendido:

A desgastarte sólo en lo importante
A valorar lo que tienes
A quererte
A mimarte
A regalarte tiempo, espacio y momentos
A estar contigo mismo como única compañía
A emocionarte con una puesta de sol o con la Luna llena
A llorar si lo necesitas
A permitirte fallar
A disfrutar de las pequeñas cosas
A sonreír en la adversidad
A ser antisocial si es preciso
A aplicar la intransigencia con las malas personas
A desechar de tu vida a quien no te aporte y no te valore
A no recorrer caminos que no llevan a ninguna parte
A elegir ser feliz antes que tener razón
A valorar a las personas por lo que son y lo que demuestran
A hacer oídos sordos a las falsas promesas
A no darle el más mínimo poder en tu vida a “esa” gente

Y sobre todo has aprendido a no tolerar a quien todavía confunde “bueno” con “tonto”.

Querid@ amig@, quédate siempre con los buenos momentos, no los olvides,  son parte de tu historia y te harán sonreír sus recuerdos.

Ahora…. cierra los ojos y abre tu mente, escucha, te habla tu inteligencia,  la oigo claramente...

Esta aventura, que es la vida, no es para débiles de espíritu, no es para cobardes, no tiene nada de fácil, pero ¡SÍ merece la pena! 
Por tanto, ¿vas a consentir que algo o alguien distorsione tu felicidad?, ¿tu camino?, ¿tu éxito? 
¡Ni de broma, amig@ mío!

Ignora, sonríe, continúa tu andadura y no mires atrás, tú estás muy por encima de todo eso. No tengas dudas sobre qué hacer, se feliz y conserva tu paz de espíritu, algo que “ellos” nunca alcanzaran.

No importa tropezar con alguna piedra durante el camino, de lo que se trata es de llegar en paz, sonriente y satisfecho, a la meta.


Recuerda:

Si eres débil tratarás de vengarte, si eres fuerte perdonarás, pero si eres inteligente sólo ignorarás.

¡Disfruta cada día de tu vida!




Como decía Gandhi:

“La fuerza no viene de la capacidad corporal, sino de la voluntad del alma”. 


Estoy satisfecha porque...  ya te veo sonreír.


Esther de Paz

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