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lunes, 17 de julio de 2023

Fuera de casa no serás perfecta




Comienza el día, abres los ojos, entras en consciencia y piensas… ¿qué me deparará hoy?

Te tomas tus minutos de descompresión, pones tu mente en funcionamiento y ¡comienzas!

Cada día ocurren cosas nuevas, algunas parecidas al día anterior pero diferentes, son nuevos retos, nuevas metas por cumplir, grandes, pequeñas, sorpresas, algunas te hacen poner cara seria, otras te dibujan una sonrisa, otras te activan, otras te preocupan, pasan cosas…. a tu lado, dentro de ti, pero tú estás ahí, sabes que puedes, que no te rindes porque ese no es tu ADN, no te sale tirar la toalla, aunque a veces ese pensamiento ronde tu cabeza, pero ¡no! 

Las cosas suceden, no se prevén, no se eligen, solo pasan y tú estás ahí para enfrentarlas, para pensar que a pesar de todo has llegado hasta aquí, muchos logros a tu espalda, mucha fuerza, mucho desgaste en ocasiones…. Pero ¡estás! Y eso es lo importante.

Haces balance, miras retrospectivamente y ves un largo camino recorrido, con muchas dificultades, con momentos duros, esfuerzos, a veces incluso agotamiento…. 

En esos momentos que parece que has tocado fondo, que tus fuerzas te abandonan, que tu mente se dispersa, crees que no eres fuerte, te sientes débil, te juzgas y te exiges.

¡No lo hagas!

Permítete fallar, permítete flaquear, permítete no ser PERFECTA, porque tú eres única, especial y a veces es necesario pararse a tomar un poco de aire.

A veces y sólo a veces parar y tocar fondo es también un triunfo, porque ¿sabes?... eso también es parte de tu Éxito.


Esther de Paz 

martes, 31 de diciembre de 2019

¿Qué esperas del año que comienza? Da igual cuando leas esto

  

El año en curso llega a su fin, apenas unas horas y habrá pasado a la historia, lo piensas y casi…. ni te has enterado, pero sí él ya tiene un pie fuera de nuestro “ahora” y aunque ha sido veloz y quizás no uno de esos años para rememorar, también te ha traído cosas buenas, momentos felices, días de esos en los que no había manera de borrar la sonrisa de tu rostro, piénsalo, siéntate unos minutos y haz un recorrido verás como esos  recuerdos te siguen haciendo sonreír y revivir por unos instantes ese trocito de felicidad que ya se ha quedado para siempre en tu historia.

También ha habido momentos menos buenos, incluso puede que algunos de los que te hicieron feliz más tarde te trajeron tristeza,  incluso lágrimas, porque, como bien sabes, nada dura eternamente, las decepciones existen y  las personas, a veces, nos fallan, pero lo que sí es cierto es que tú tienes el poder de conservar tus sonrisas, tu felicidad vivida en instantes, tu emoción cuando te desbordaba y la ilusión, motor de tu energía…  todas esas cosas buenas que te hicieron feliz  ya se han escrito en tu historia y cada vez que las recuerdes la sonrisa volverá a iluminar tu rostro, son momentos reales, vividos, disfrutados, sentidos,  ¿te parece poco?

Para tu mente por un momento y céntrate en uno de ellos, recuérdalo con detalle,  piensa como te sentiste, cuánto disfrutaste de esa cena, esa charla, esa llamada, esa sorpresa, esa noche en la que habrías parado el tiempo….

Abstráete de todo y vívelo de nuevo, fuiste feliz y lo eres en este momento, no pienses nada más…

No me digas que después no continuó, que sufriste decepciones, que todavía no sabes ni qué pasó pero se desvaneció como el humo, no me digas lo que te hubiera gustado, no me digas ni pienses otra cosa  distinta a ¡qué feliz me sentí!

Ese es tu poder y debes utilizarlo, no importa que no durase todo lo que te hubiera gustado, no importan ya las decepciones, no importa ya la tristeza, nada de lo malo importa ya,  y sabes ¿por qué? Porque eso está superado, has aprendido, te ha hecho crecer como persona, te ha enseñado que eres fuerte y grande porque tu actitud lo demuestra, no odias, no guardas rencor, no has dejado que cambie tu esencia, no han podido doblarte, ¡hasta has perdonado!.

Tu mente y tu corazón están serenos y orgullosos, por tanto, date un palmadita en la espalda y recuerda una y mil veces los momentos de felicidad, no te cortes en hacerlo, son el alimento del alma.

La naturaleza es sabia y borra todo lo que no debe ocupar espacio para dejar sitio sólo a los momentos que, cada vez que los recuerdes, traerán de inmediato una sonrisa a tu corazón.

Habría sido maravilloso darles continuidad pero si no ha sido así, utiliza tu llave maestra y destierra al exilio ese final no deseado para dejar que continúe el rodaje, míralo como una toma falsa, con el tiempo hasta te reirás, y sigue rodando, continua el rodaje en el punto más álgido de tu sonrisa, rueda, cambia de vestuario, cambia de plano, de escenario, de personajes secundarios, cámbialo todo si es preciso pero no pierdas tu sonrisa, porque lo que nunca debes olvidar es que tú y sólo tú eres el protagonista y como nunca te dejarás suplantar por actores secundarios, tendrás escenas de peligro, de tensión, de intriga, de suspense, de miedo, de incertidumbre, de cansancio, de flaqueza, de duda, de soledad, de riesgo, de amores no correspondidos, de decepción, pero al final, siempre las cosas se arreglan, los miedos desaparecen, los riesgos han merecido la pena, la incertidumbre te ayuda a encontrar la certeza,  la soledad te enseña a ser selectivo con la compañía, el cansancio te hace fuerte, la flaqueza se convierte en fortaleza, la decepción te enseña y el amor llega cuando menos te lo esperas.

Después de las tomas falsas viene la buena, no dejes de sonreír, sigue rodando porque la vida es igual que una película, el montaje final es lo que vale y las tomas falsas son solo eso, tomas para recopilar, que te enseñan a hacerlo mejor, te muestran los fallos y sirven para reírte de ellas.

Yo espero de este año que comienza muchas cosas, espero que se avance hacia la paz, que demos un paso adelante para erradicar el terrorismo, la violencia, la agresividad, el hambre y la pobreza en el mundo, las injusticias, el abuso de poder, la ausencia de empatía, el egoísmo, los miedos, la falta de valores… en definitiva espero que en este nuevo año el mundo y las personas seamos un poquito mejor, más felices, más humanos y escuchemos más a nuestro corazón.

Y sobre todo espero seguir rodando la película de mi vida, parar en cada toma falsa, desecharla, aprender, no rendirme nunca, no perder mi fuerza  y continuar el rodaje con la misma ilusión  y pasión con la que empiezo cada escena, porque cuando llegue la hora del montaje final sé que me encantará el resultado. Será un final feliz de esos que si lo vieras en el cine dirías ¡que peliculón!

Adelante amigo mío, porque esto continúa y para que este año sea todo lo bueno que le pedimos, necesita colaboración, así que sigue mirando a la cámara con firmeza, atesora sabiduría, buenos momentos, felicidad e ilusión, ríete de las tomas falsas y demuestra quién eres y todo lo que vales.

Atención, se rueda… ¡Luces, cámara, acción!

Comienza el siguiente capítulo de nuestro peliculón, ¡supérate a ti mismo!  

Yo ya escucho los aplausos y me rindo a tus pies.



Esther de Paz

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martes, 16 de agosto de 2016

Lecciones de vida...



vida




















Es curioso cómo la vida te pone a prueba, cómo te lanza el guante, directo a la cara y se queda impasible observándote retadora... a ver si lo recoges...

Sucede, que te “han soltado” en este mundo sin “manual”, a pecho descubierto, sin protecciones, sin sabiduría, sin experiencia, sin apenas darte una pequeña clase teórica de qué va esto, pero con un objetivo claro, sobrevivir y ser Feliz.

No hay tutoriales, no hay una fórmula mágica de comportamiento que sea universal y aplicable a todos los problemas que, en un chasquido de dedos, haga que todo se solucione y te evite la decepción, el sufrimiento, la tristeza, la ansiedad, la agonía, la confusión, la amargura, las lágrimas y por momentos… no “aniquile” tu energía y las ganas de vivir.

Resulta que te encuentras inmerso en una aventura donde no “comulgas” con tus compañeros de viaje, donde el argumento parece una quimera, dónde navegas a la deriva en medio de un océano caótico y embravecido sin sentido, evitando la zozobra equipado con el mínimo “kit” de supervivencia y sólo con eso tienes que ingeniártelas para llegar a buen puerto, sano, salvo y sonriente, como un auténtico triunfador. 
No hay marcha atrás ni bote salvavidas ni salida de emergencia  y, lo peor, no es un juego-virtual, ¡sino real!. Echas un vistazo a tu alrededor y te rebelas ¡este no es tu sitio!

¿Por qué?... Te preguntas, desorientado en medio de  la tormenta…

Y te respondes tú mismo.

Porque hay gente egoísta, egocéntrica, narcisista, con exceso de erudismo, que vive en una constante y triste creencia de posesión de la verdad.

Porque hay gente que odia, que disfruta con el mal ajeno y lo celebra.

Porque hay gente con rencor acumulado que desconoce cómo eso, se vuelve contra sí mismo día tras día.

Porque hay gente cobarde, disfrazada de galante y elegante caballero, pero sin el coraje de abordar con valentía y honestidad el más mínimo conflicto, ¿Qué podemos esperar ante un gran problema?

Porque hay gente orgullosa.

Porque hay gente arrogante.

Porque hay gente soberbia.

Porque hay gente que presume de honestidad y miente sin pudor.

Porque hay gente que carece de valores y camina por la vida presumiendo de practicarlos.

Porque  hay gente que no le importa hacer daño una y otra vez, simular una necesidad de perdón y arrepentimiento (según su conveniencia) y, satisfecho su objetivo, de nuevo herir sin que le tiemble el pulso.

Gente que se mofa de las emociones pero les ahogan por dentro.

Gente que presume de honestidad y está lejos de llegar ni siquiera a la “h”.

Gente que es incapaz de valorar su suerte y lo que recibe, porque está demasiado ocupada en mirarse el ombligo.

Gente que se paraliza antes de correr el más mínimo riesgo porque no sabe mantener el equilibrio cuando le tiemblas las piernas.

Gente interesada únicamente en su propio beneficio, a cualquier coste, no importa el precio.

Gente que está en esta aventura porque tiene que haber de todo y sabotea con su actitud construir un mundo perfecto.

Gente intransigente, intolerante, rígida, cuadriculada, egoísta, insensible, controladora y dictadora, incapaz de ser feliz.

Gente que no tiene reparos en jugar con los sentimientos ajenos  ocultando los suyos porque si vieran la luz… ¡sería un escándalo!

Gente que ve pasar la vida sin vivirla.

Gente que boicotea sin pudor a quien le tiende la mano sin condiciones.

Gente que elige atrincherarse en la oscuridad, pero no es consciente de que ya la lleva plasmada en el rostro.

Gente que absorbe tu energía dejándote exhausto.

Gente a la que tu brillo le molesta.

Gente que se perdona y justifica a sí mismo cada día para poder salir a la calle y no deshacerse de vergüenza.

Gente que defiende con la “boca pequeña” los derechos humanos, la injusticia, la igualdad social, la solidaridad…
Politólogos de pacotilla que cometen los mismos delitos que denuncian y condenan.

Gente que se erige en defensor a ultranza de los débiles y sin embargo no le tiembla el pulso cuando son sus intereses los que están en juego.

¡Gente que no es digna de respeto ni consideración!

Y te hacen daño… y vuelven a hacerlo…. Una y otra vez….

Gente que argumenta su actitud porque les han hecho daño…

¿A quién no le han hecho daño?, ¿a quién no le han partido el corazón?, ¿quién no ha tocado fondo después de alcanzar el éxito?, ¿quién no ha sufrido una pérdida?, ¿quién no ha llorado con amargura y sin consuelo?, ¿quién no ha sufrido una traición?, quién… tantas cosas y muchas peores…   
¡Creen que eso lo justifica todo!

Si has topado con uno de esos “tipos”, sé que te ha quedado una sensación de revuelto en el estómago, como cuando muerdes con ganas una manzana fresca, lozana, brillante, lustrosa… y con estupor, descubres en tu boca algo podrido y con gusano.

Sé que no es agradable como te sientes y que en algún momento puede que hasta te hayas llegado a "romper", pero tengo algo importante que decirte querid@ amig@, por si tu estado de shock te ha paralizado, es el momento de recurrir a uno de los utensilios más importantes de tu pequeño "kit" de supervivencia, un elemento imprescindible que debes utilizar siempre y en todo momento, ¡tu inteligencia!, racional y emocional.

La inteligencia es el mayor tesoro que posees, sólo debes utilizarla. 
A veces nos quedamos tan "Noqueados" que nos olvidamos de su poder.

La vida está hecha de circunstancias, oportunidades, retos, desafíos, pruebas duras de superación, momentos amargos, dolor, decepciones, incoherencias, pérdidas, tristeza, desengaños, errores de ejecución que sólo ves… con los años, y no por los años en sí, sino por la experiencia que éstos te inculcan.

Pues bien, recuerda siempre recurrir a ella, úsala y escúchala obviando el odio, el despecho, la violencia, la rabia, la sed de venganza… No son buenos consejeros, son dañinos, te impedirán ser feliz y conciliar cada noche plácidamente el sueño, tu dignidad y tu educación son mucho más importantes.

No malgastes ni un ápice de tu energía en esa “gente”, no pierdas ni un minuto en enfadarte, en preguntarte por qué, en intentar entenderlo porque no tiene explicación salvo un orgullo mal entendido y una sensibilidad secuestrada de por vida, amordazada y torturada para que nunca vea la luz.

Eso sí, deséales suerte, mucha suerte, tarde o temprano la necesitarán.

Sigue tu camino, créeme,  la vida, al final, pone a cada uno en su sitio, no tienes,  ni debes hacer nada, sólo esperar…. ella se encargará…

Tu aventura es un continuo aprendizaje, una sucesión de experiencias, una evolución continúa en la cual o te adaptas al medio y evolucionas con la especie o te extingues. Por tanto, pasa de largo y continúa tu camino, esa es tu evolución.

Adaptarse al medio y evolucionar es saber que esos “tipos” existen pero que no te van a derrotar ni a desequilibrar porque tú ya has aprendido:

A desgastarte sólo en lo importante
A valorar lo que tienes
A quererte
A mimarte
A regalarte tiempo, espacio y momentos
A estar contigo mismo como única compañía
A emocionarte con una puesta de sol o con la Luna llena
A llorar si lo necesitas
A permitirte fallar
A disfrutar de las pequeñas cosas
A sonreír en la adversidad
A ser antisocial si es preciso
A aplicar la intransigencia con las malas personas
A desechar de tu vida a quien no te aporte y no te valore
A no recorrer caminos que no llevan a ninguna parte
A elegir ser feliz antes que tener razón
A valorar a las personas por lo que son y lo que demuestran
A hacer oídos sordos a las falsas promesas
A no darle el más mínimo poder en tu vida a “esa” gente

Y sobre todo has aprendido a no tolerar a quien todavía confunde “bueno” con “tonto”.

Querid@ amig@, quédate siempre con los buenos momentos, no los olvides,  son parte de tu historia y te harán sonreír sus recuerdos.

Ahora…. cierra los ojos y abre tu mente, escucha, te habla tu inteligencia,  la oigo claramente...

Esta aventura, que es la vida, no es para débiles de espíritu, no es para cobardes, no tiene nada de fácil, pero ¡SÍ merece la pena! 
Por tanto, ¿vas a consentir que algo o alguien distorsione tu felicidad?, ¿tu camino?, ¿tu éxito? 
¡Ni de broma, amig@ mío!

Ignora, sonríe, continúa tu andadura y no mires atrás, tú estás muy por encima de todo eso. No tengas dudas sobre qué hacer, se feliz y conserva tu paz de espíritu, algo que “ellos” nunca alcanzaran.

No importa tropezar con alguna piedra durante el camino, de lo que se trata es de llegar en paz, sonriente y satisfecho, a la meta.


Recuerda:

Si eres débil tratarás de vengarte, si eres fuerte perdonarás, pero si eres inteligente sólo ignorarás.

¡Disfruta cada día de tu vida!




Como decía Gandhi:

“La fuerza no viene de la capacidad corporal, sino de la voluntad del alma”. 


Estoy satisfecha porque...  ya te veo sonreír.


Esther de Paz

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martes, 12 de abril de 2016

Hoy, no me rindo





Un día, imprevisiblemente, algo ocurre en tu vida que te catapulta a las nubes para, una vez posicionado allí, feliz, sonriente y confiado... sentir un fuerte empujón por la espalda que te arroja al vacío sin red, ni paracaídas.

A veces la vida te sorprende y te hace creer que tus sueños se cumplen…  Sin embargo, 5 minutos después te das cuenta de que sólo te ha gastado una broma pesada.

La vida tiene un sentido del humor extraño a veces, duro y despiadado que nos noquea dejándonos sin sentido y sin aliento….

Nos ha ocurrido a todos y no sólo una sino varias veces, incluso más de las necesarias o de las que creemos que podemos soportar. 

En contraposición, también te revela una fuerza y un valor que desconocías en ti mismo hasta ese momento. Forma parte del juego, es un proceso continuo de crecimiento, superación, valentía, aprendizaje y supervivencia.

La selección natural de la especie, sólo sobreviven los más fuertes y tú no has decidido quedarte por el camino.

Y te das cuenta de que, aún en el suelo, sin terminar de acusar el golpe, con el dolor aprehendido en tus entrañas eres capaz de incorporarte, sacudirte con dignidad la solapa, echarle un par y seguir adelante, con firmeza, entero y decidido al encuentro de tus sueños… Porque sabes que están, los mereces y te esperan al final de ese recorrido, tortuoso a veces, lleno de baches, trampas y bromas pesadas, pero que es ineludible recorrer para abrazarlos...

Por otra parte, no debes permitir que nadie confunda en ti “bueno” con "tonto", nadie debe menospreciar tu valor, nadie debe hacerte sentir pequeño porque eres grande, conoces tus fortalezas y sabes ponerlas en valor, también conoces tus defectos y los aceptas porque ningún ser humano raya la perfección ni deberías pretenderlo.



Recientemente, entre los contenidos de Ismael Dorado (@ismaeldoradoPS)  gran profesional al que admiro y sigo de forma habitual,  me encontré este artículo de El País: “Por qué los sabios viven más”,  del cual, al igual que Ismael,  me quedé especialmente con una frase:


“Hoy no me rindo, 
quizás mañana o pasado, pero hoy no”


No, amigo, no te rindes, porque no lo has hecho nunca ni lo harás, hoy no.

Sabes lo que quieres y sabes aún mejor lo que no quieres.

Esa gran parte de tu vida transcurrida ya… te ha proporcionado toda esa sabiduría y serenidad de la madurez, esa que hace que te detengas, con calma, a pensar en lo que te preocupa y te quita el sueño, esa que te ha enseñado a utilizar tu mente racional para desmembrar el problema, analizarlo, identificarlo, y sopesar las soluciones pero siempre de la mano, escuchando y mirando con el corazón.

Corazón  y razón deben estar en sintonía, alineados, juntos, cómplices y en perfecta armonía formando una barrera infranqueable que los miedos, por más que acechen y quieran no lograrán traspasar.

Recuerda que los miedos son cobardes cuando vislumbran valentía en tus ojos.

Corazón y razón serenos, juntos y seguros de que no van a consentir que nada ni nadie obstruya tu camino hacia la felicidad.

Después de tantos pasajes recorridos, tanto aprendizaje a fuerza de golpes, tantas cicatrices, algunas aún sin cerrar… la vida que te quede a partir de ahora, poca o mucha, (nunca se sabe) es tu premio, tu regalo, tu obsequio, tu trofeo. Haz de ello el mejor broche de oro para que cuando llegue el final... sólo puedas sonreír mirando atrás… 

Porque hoy no te has rendido, quizás mañana o pasado, pero ¡Hoy no!


Esther de Paz


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lunes, 28 de septiembre de 2015

Y la vida pasa....







Pasan los segundos, pasan los minutos, las horas, los días, pasan los años, pasa la vida….

Implacable reloj proporcionalmente inverso a la consciencia y directamente proporcional a nuestra inconsciencia.

¡Cuánto tiempo perdido!

Malgastado en quejas, lamentos, frustraciones que no tienen sentido, enfados, momentos de cólera, tiempo empleado en tantas cosas que restan.
Oportunidades, personas disipadas en el camino que nunca debieron quedarse atrás. 
Otras como compañía tóxica que tiñe de gris tus días.
Responsabilidades mal entendidas, obligaciones impuestas por elementos ajenos que intentan controlar tu vida sin ni siquiera haberse probado tus zapatos.
Ausencia de honestidad, incoherencia, reglas sociales, religión como elemento de manipulación, educación basada en tabúes, imposiciones, injusticias, incongruencia y normas rígidas que no tienen fundamento.
Estatus, lujo, ansias de poder a cualquier precio.
Hipocresía y demagogia como recursos en una carrera dónde todo vale, aunque a tu paso lo único que dejes es un territorio devastado y sin posibilidad de volver a regenerarse…   

Y como contrapunto cientos de miles de horas de experiencia.

Y llega el día en el que inevitablemente te paras, observas y con consciencia, miras atrás, miras adelante, miras dónde estás y haces balance con resultado de ¡quiero volver a empezar!

Pero el tiempo no ceja en su despiadado avance y la omnipotente tecnología todavía no ha descubierto la marcha atrás. 

Sólo hay una opción, seguir adelante, pero cada vez estás más cerca del final del camino...

Y en ese instante miles de preguntas se agolpan en tu cabeza:

Cuántas veces te has quejado y menospreciado cosas añoradas cuando ya las has perdido.

Cuántas veces has elegido enfadarte cuando era posible reconducir la elección porque no era tan grave el motivo.

Cuántas veces has puesto en el primer orden de importancia aquello que estaba en las últimas posiciones.

Cuántas veces has creído que tus obligaciones estaban por encima de tu felicidad, cuando podían ser compatibles.

Cuántas veces has juzgado gratuitamente cuando no practicabas la empatía.

Cuántas veces te has justificado a ti mismo sabiendo que no eran correctas tus acciones.

Cuántas cosas te has perdido bajo el yugo de modelos sin sentido.

Cuántas veces has confundido responsabilidad con vida sin ilusiones.

Cuántas veces tus ansias de poder han transgredido los límites de lo permitido.

Cuántas veces te has justificado a ti mismo para poder dormir, a sabiendas de que el insomnio era más que merecido.

Cuántas veces has cambiado instantes de felicidad, por cargas acumuladas en tu mochila que no has sabido tramitar.

Cuántas veces has elegido limpiar la casa/hacer horas extras en la oficina, en lugar de ir de cena con tu pareja.

Cuántas veces has elegido odiar cuando sólo te hacías daño a ti mismo.

Cuántas veces la envidia te ha corroído cuando la elección era admiración, respeto y ejemplo.

Cuántas veces has optado por la venganza en lugar de la indiferencia.

Cuántas veces te has quedado inmóvil donde no eras feliz porque miedo y  riesgo anularon a  coraje, decisión, valentía y sueños.

Cuántas veces has lamentado tu suerte sin dar un solo paso por salir a su encuentro.

Cuántas veces  te has situado como última prioridad cuando cambiando las posiciones tu felicidad era la consecuencia.

¡Cuántas veces tantas cosas!

¡Cuántas veces tanto tiempo!

En contraposición…

Cuántas veces has comprendido que eres más afortunado que la mayoría.

Cuántas veces has sido feliz después de hacer lo correcto.

Cuántas veces te has sentido satisfecho por tu buen trabajo  aun en circunstancias desfavorables.

Cuántas veces has dormido como un niño tras elegir ser valiente, vencer los miedos y correr riesgos desechando la autojustificación.

Cuántas veces te has emocionado contemplando una puesta de sol regalándote ese momento.

Cuántas veces has elegido lo que realmente merece la pena y te hace feliz.

Todas estas y muchas otras preguntas se agolpan en tu cabeza cuando parado y consciente, haces tu propio balance.

Eres un resultado de sumas y restas.

Y justo ahí, en ese momento de plena consciencia, te das cuenta de lo que realmente importa y da sentido a tu vida.

Párate amigo mío, párate ahora si no lo has hecho ya y  mira...

Ha llegado el momento de tu pausa, de tu balance, ¡hazlo ya!, detente, no sigas caminando en la inconsciencia, no elijas obviar la evidencia.

Cierra los ojos, concéntrate, relájate y piensa….

Cuántas cosas te has perdido que desearías recuperar.

Cuantos instantes de felicidad has dejado pasar creyendo que volverían.

Cuantas oportunidades ignoradas por miedo al fracaso.

Cuánto tiempo desperdiciado en vano ¡que ya no retornará!

Ahora, a solas contigo mismo,  es el momento de las sumas y las restas, el momento de realizar con sinceridad el resultado de tu balance.

Se plenamente consciente de cuánto has aprendido, de lo mucho que tienes y VALORA todo lo bueno que hay en ti.

Es tiempo de cambiar el paso.

Tú decides cómo quieres recorrer el resto del camino…. 
Si perdiéndote la vida o invirtiendo cada minuto en ser feliz.  


Esther de Paz

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lunes, 3 de agosto de 2015

Corazones rotos




Deseos de felicidad, Anhelos de amor, De ternura, De caricias, De cariño, De pasión, De deseo, ilusión



Deseos de felicidad
Anhelos de amor
De ternura
De caricias
De cariño
De pasión
De deseo...
Ilusiones escondidas que asoman gritando salir
Ganas de comenzar una vida.

Pasiones ocultas, encerradas en un sinvivir que atormenta el alma
Miedos tan profundos que devoran emociones
Secretos en un corazón destrozado que se niega a volver a palpitar
Mariposas en el estómago mutiladas para que no puedan revolotear
Amarguras que afloran con sabor a hiel
Responsabilidades con apodo de escudo
Indecisiones
Un paso adelante, dos pasos atrás
Más incertidumbre
Más miedo
Más dolor
Más daño
Más frustración
Más impotencia.

Tremendo coctel, aletargado en un alma demasiado sensible, con peligro de explosión.

Al otro lado… 

La ilusión
Una llamada
Un café
Una sonrisa
Una charla de absoluta conexión
Reloj, por favor, ¡no marques las horas!

¡Mil sueños por cumplir a 2 centímetros de ti!

Mariposas que revolotean a pesar de su disminución
Todos los sentidos despiertos
Un corazón destrozado comienza a palpitar
Emociones a flor de piel…
Sonríe de nuevo el alma
No sólo un alma, sino dos.

Comienzan un sueño anhelado…

Dos almas que se pasean por las nubes desbordando ilusión
Dos almas que no duermen porque se sueñan despiertas
Dos almas que deliran por vivir esa pasión.

Porque la vida es así
Te trae regalos y te sorprende
La vida y sólo la vida,  hace que dos almas se encuentren.

Todo es perfecto, no hay peros
Únicamente dos miradas que cuando se cruzan, se pierden
Y cuando no se cruzan…
Se sueñan
Se desean
Se piensan
Se sienten.

Los astros están alineados
La Luna llena
La noche mágica
Y yo...

Yo no sé cómo comenzar esta historia
Una historia que acaba casi sin comenzar.

No hay razones
Sí mil excusas
Mil miedos
Mil heridas sin cerrar
Otro paso atrás, ya van tres.

Un cubo de basura repleto de sueños rotos

Y de nuevo el miedo sonríe…

¡Porque ha vuelto a ganar la batalla!


Sí amigo, este eres tú.

Guerrero sin guerra
Comandante sin ejército
Caballero sin dama
Corazón sin consuelo.

¿De verdad me dices que vas a dejar que el miedo gane la batalla?

¿Dónde está tu coraje, tu decisión, tu valentía, tus ansias de volar, tu compromiso contigo mismo, tu coraje?  ¡Tu valor!

Tú y sólo tú tienes el poder de elegir ser feliz.  
Libera tu corazón, dale una oportunidad y déjale sentir... 
Si la vida te sorprende... no seas tú quien le cierre la puerta. 

¡No permitas que el miedo te rompa el corazón!

NO al miedo, mi querido amigo, SÍ a la vida, SÍ al amor.

Al miedo sólo puedes enseñarle los dientes. Saca tu furia, arrincónalo, combátelo, lucha contra él de la forma que sea, pero no permitas que te gane la batalla. 

Tú eres mucho más grande que eso

Yo lo sé porque lo he visto en tus ojos...




Esther de Paz 



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