lunes, 2 de noviembre de 2015

¡Resiste!




Hay días incluso temporadas en que todo tu mundo se oscurece y el negro es el color del horizonte. Esto sucede, es así y además es común, todos pasamos por ello en algún momento.
Son días/temporadas duras, que nos ponen a prueba impactando directamente en nuestra línea de flotación.

¿Sabes de qué te hablo, verdad?

Te hablo de esos momentos en que no eres capaz de ver los colores y además piensas que ya nunca jamás lo serás.
Días más oscuros que el negro donde únicamente pasan por tu cabeza  pensamientos de cansancio, agotamiento y desolación.

¿Te sorprende que lo sepa? ¿Qué sea capaz de adivinar cómo te sientes y lo mucho que necesitas ese abrazo que no llega…?

Pues tranquilízate, porque, aunque no lo creas, no eres especial,  ni raro.
Por esa situación pasamos todos, sin excepción, en algún momento o momentos de nuestra vida y como es inevitable lo único que tienes que hacer es resistir.

Lo importante es resistir, resistirte a esas ganas de abandonar todo, de tirar la toalla, de rendirte, de abandonarte...


No te digo cambiar de humor, no te digo sonreír si no te salen nada más que lágrimas, no te digo luchar si no tienes fuerzas, no te digo fingir alegría y emoción cuando lo que necesitas es un recogedor para recoger cada uno de los mil pedazos de tu ánimo roto, esparcidos por el suelo...

No, no te digo que hagas imposibles ni que seas un súper héroe, sólo te digo ¡resiste!, resiste, hiberna tu corazón si es preciso, pon tu mente a ralentí, funcionando sin desgaste. Si no puedes correr, camina, si no puedes caminar utiliza un bastón, pero no te pares, no te abandones, sólo resiste.

Ese color negro es pasajero y lo sabes, incluso aunque las cosas no cambien, porque eres tú el que va a cambiar el color de tus emociones, porque aunque las cosas no cambien tu eres capaz de transformar la adversidad en oportunidad y convertir el negro en blanco, el gris en azul y el marrón en verde.  

Resiste, porque las cosas sólo cambian cuando tú estás fuerte y convencido de que se puede.

Es posible que hoy sólo seas capaz de ver el negro, pero si aguantas, si resistes sin abandonar el barco, el arco iris volverá a iluminar tu vida y tú volverás a sonreír y ser feliz.

¡Resiste, por favor, no te rindas!

Los problemas, las desilusiones, las decepciones son una constante en nuestra vida y precisamente por eso tienes capacidad de lucha, de superación y de volver a levantarte cada vez que NO te rindes, cada vez que superas un nuevo obstáculo, cada vez que te levantas y vuelves a empezar con más fuerza y absoluta decisión de que nada ni nadie podrá conseguir que te dejes morir en el fango.

No es la primera vez que te pasa ni será la última, ya lo has vivido y superado en muchas ocasiones y sí sé que cada vez parece más duro y difícil, se que sientes que estás agotado de remar y estar en la orilla, pero no dejes que tus emociones, delirando de agotamiento, te engañen.  Porque sabes que no estás en la orilla, que has recorrido muchas millas y lo has hecho con éxito, que has sabido vencer y luchar contra vientos y mareas, que tu fuerza y tu perseverancia te han hecho vencer una y mil veces a todos los piratas que han intentado abordar tu embarcación.  Y como lo sabes y ya lo has vivido, sólo debes darte un respiro y resistir este nuevo envite.

No fuerces la máquina, déjate mecer por el viento, descansa, distrae tu mente, para motores, necesitan un descanso para volver a ponerse en marcha.

No pasa nada, necesitas un stop y reponer fuerzas, tu cuerpo y tu mente necesitan un respiro y debes dárselo, recuerda que sólo es temporal y que debes resistir pero ¡nunca rendirte!

Son momentos duros, muy duros que duelen y te atraviesan el alma, pero también sabes que es pasajero y que nunca nada ni nadie ha podido derrotarte.

Sé cómo te sientes pero también sé que el mundo de muchas personas  se apagaría si tú no estás en él.

¡Resiste! En estos momentos es lo único que te pido que hagas.


Esther de Paz

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