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lunes, 16 de noviembre de 2015

Luna roja



Luna roja
Luna de pasión
Mostrabas tu belleza
Elegante y vanidosa ante mi ventana

Vencida por el sueño yo te ignoraba
Inconformista con mi sueño tu influjo me despertó
Sé que no fue casual, me mirabas...
Y ansiabas mi mirada 

Sabes de mi pasión por ti
Y hoy estabas de gala
¡Cómo podías pasar sin ser admirada!

Abrí los ojos
Me contemplabas…

Estabas roja, espectacular,
Vanidosa y presumida
Sabiéndote observada
Con sonrisa de niña pilla porque…
Tu travesura adivinaba

Me observabas sonriendo
Mientras yo soñaba…

A tu lado sueño despierta
¡La emoción me inunda el corazón y el alma!

Hoy me has sorprendido despertándome de madrugada
Sabías que tu vestido de gala era belleza suficiente
Y te paraste ante mi ventana

Luna llena
Luna roja
Luna plena
Luna de pasión
Luna de sueños
Luna de amor

Momentos especiales
Me envuelven con tu magia
Deseo quedarme ahí
Contemplándote
Sintiendo, en el alma, tu mirada

Soñando… 

Tú sabes lo que yo siento
Yo sueño lo que tú sabes

Cómplice de mis noches
Partícipe de mis pasiones
Emociones sin medida
¡Me transportan el alma!

Gracias por abrir mis ojos
Así, como por arte de magia

Luna llena
Luna roja
Luna plena
Luna de pasión
Luna de sueños
Luna de amor

Por favor no dejes nunca...
de pararte ante mi ventana.



Esther de Paz

Inspirado en un hecho real.
Madrugada del lunes 28 de septiembre de 2015
La Luna se vistió de rojo y con su traje de gala se paró ante mi ventana y me despertó. 
No podía pasar sin ser admirada.
¡Estaba espectacular!


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lunes, 2 de noviembre de 2015

¡Resiste!




Hay días incluso temporadas en que todo tu mundo se oscurece y el negro es el color del horizonte. Esto sucede, es así y además es común, todos pasamos por ello en algún momento.
Son días/temporadas duras, que nos ponen a prueba impactando directamente en nuestra línea de flotación.

¿Sabes de qué te hablo, verdad?

Te hablo de esos momentos en que no eres capaz de ver los colores y además piensas que ya nunca jamás lo serás.
Días más oscuros que el negro donde únicamente pasan por tu cabeza  pensamientos de cansancio, agotamiento y desolación.

¿Te sorprende que lo sepa? ¿Qué sea capaz de adivinar cómo te sientes y lo mucho que necesitas ese abrazo que no llega…?

Pues tranquilízate, porque, aunque no lo creas, no eres especial,  ni raro.
Por esa situación pasamos todos, sin excepción, en algún momento o momentos de nuestra vida y como es inevitable lo único que tienes que hacer es resistir.

Lo importante es resistir, resistirte a esas ganas de abandonar todo, de tirar la toalla, de rendirte, de abandonarte...


No te digo cambiar de humor, no te digo sonreír si no te salen nada más que lágrimas, no te digo luchar si no tienes fuerzas, no te digo fingir alegría y emoción cuando lo que necesitas es un recogedor para recoger cada uno de los mil pedazos de tu ánimo roto, esparcidos por el suelo...

No, no te digo que hagas imposibles ni que seas un súper héroe, sólo te digo ¡resiste!, resiste, hiberna tu corazón si es preciso, pon tu mente a ralentí, funcionando sin desgaste. Si no puedes correr, camina, si no puedes caminar utiliza un bastón, pero no te pares, no te abandones, sólo resiste.

Ese color negro es pasajero y lo sabes, incluso aunque las cosas no cambien, porque eres tú el que va a cambiar el color de tus emociones, porque aunque las cosas no cambien tu eres capaz de transformar la adversidad en oportunidad y convertir el negro en blanco, el gris en azul y el marrón en verde.  

Resiste, porque las cosas sólo cambian cuando tú estás fuerte y convencido de que se puede.

Es posible que hoy sólo seas capaz de ver el negro, pero si aguantas, si resistes sin abandonar el barco, el arco iris volverá a iluminar tu vida y tú volverás a sonreír y ser feliz.

¡Resiste, por favor, no te rindas!

Los problemas, las desilusiones, las decepciones son una constante en nuestra vida y precisamente por eso tienes capacidad de lucha, de superación y de volver a levantarte cada vez que NO te rindes, cada vez que superas un nuevo obstáculo, cada vez que te levantas y vuelves a empezar con más fuerza y absoluta decisión de que nada ni nadie podrá conseguir que te dejes morir en el fango.

No es la primera vez que te pasa ni será la última, ya lo has vivido y superado en muchas ocasiones y sí sé que cada vez parece más duro y difícil, se que sientes que estás agotado de remar y estar en la orilla, pero no dejes que tus emociones, delirando de agotamiento, te engañen.  Porque sabes que no estás en la orilla, que has recorrido muchas millas y lo has hecho con éxito, que has sabido vencer y luchar contra vientos y mareas, que tu fuerza y tu perseverancia te han hecho vencer una y mil veces a todos los piratas que han intentado abordar tu embarcación.  Y como lo sabes y ya lo has vivido, sólo debes darte un respiro y resistir este nuevo envite.

No fuerces la máquina, déjate mecer por el viento, descansa, distrae tu mente, para motores, necesitan un descanso para volver a ponerse en marcha.

No pasa nada, necesitas un stop y reponer fuerzas, tu cuerpo y tu mente necesitan un respiro y debes dárselo, recuerda que sólo es temporal y que debes resistir pero ¡nunca rendirte!

Son momentos duros, muy duros que duelen y te atraviesan el alma, pero también sabes que es pasajero y que nunca nada ni nadie ha podido derrotarte.

Sé cómo te sientes pero también sé que el mundo de muchas personas  se apagaría si tú no estás en él.

¡Resiste! En estos momentos es lo único que te pido que hagas.


Esther de Paz

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lunes, 26 de octubre de 2015

El color de la emoción, te contaré un secreto…

el color de la emoción




¿Te imaginas un mundo sin color?

Ufff, me rebelo sólo de pensarlo.

¡El mundo es de colores! los colores nos transmiten emociones y cada emoción tiene su propio color. Los colores nos afectan psicológicamente, nos provocan sensaciones y a cada uno lo asociamos con un estado de ánimo.

Cada color, tiene para nosotros un significado y estimula una reacción, una emoción, por eso el color del que vemos la vida siempre, invariablemente, está asociado a nuestras emociones.

Si estás triste lo más probable es que lo veas todo gris.
Si los problemas se acumulan uno tras otro sin que ninguno se despeje agotando tu resistencia, el color dominante es el negro.
Cuando vives un romance, eres feliz  y sonríes, la vida es de color rosa. 
El rojo es el color del amor y la pasión.
El verde nos evoca frescura, naturaleza, naturalidad, esperanza.
Cuando las cosas salen bien y la perspectiva es favorable, el blanco resplandece llenándolo todo de luz.
Por el contrario, asociamos el marrón a problemas, fastidio, situaciones comprometidas.

Y así los días se revisten de diferentes colores porque en todos y cada uno de nuestros días nos acompañan las emociones.

Yo quiero que mi mundo sea rosa, blanco, rojo, verde, naranja, oro, azul…  ¡Quiero que sea multicolor! También soy consciente de que la gama es amplia y en ella igualmente habitan el marrón, el gris, el negro… pero lo que estos colores no saben es que apenas disponen de espacio porque siempre estoy en guardia para que no colonicen mi vida.

Verás, te contaré un secreto… Yo elegí hace mucho tiempo que, como mínimo, mi mundo tenía que ser Naranja, Oro y Azul. ¿Por qué? 

Porque:
Naranja es calidez, sensibilidad, generosidad, resiliencia, empatía, amistad,  calor, optimismo, seguridad, amabilidad, confianza

Oro es brillo, cariño, riqueza interior, claridad, aventura, riesgo, fortaleza, esplendor, energía, decisión

Y, por supuesto, no podía dejar de elegir…

Azul, inteligencia, serenidad, equilibrio, armonía, fidelidad, belleza, tranquilidad,  paz de espíritu, honestidad, alegría, emoción, sueños… ¡ilusión!

¡Este es mi secreto!

Ahora tú eres mi cómplice  y como tal quiero que me acompañes y, en esta apasionante aventura por la vida  juntos, hagas tuyos mis colores base.
Ellos son los protagonistas de esta nueva imagen que los dos, Tú y Yo,  ¡estrenamos hoy!

Ven, dame la mano, sumérgete conmigo en  www.estherdepaz.com 
¡Quiero que disfrutes!

¿Te gusta?

¡A mí me encanta! porque está pensada para ti y por ti y  para que la disfrutemos en total y absoluta complicidad.

¿Sabes? me ¡he vuelto a pintar!, me he vuelto a pintar para mejorar, para que mejores, para provocar tus emociones, para disfrutar y que tú lo hagas conmigo,  para que sintamos juntos un nuevo soplo de aire fresco en el rostro y con esa fuerza…  ¡coloreemos el mundo!

Quiero que cada vez que me pienses o me busques escribiendo en tu dispositivo “EstherdePaz”, sientas que estás en casa, en primavera, en un lugar apacible donde reina la armonía, sientas que entras en tu rincón, donde puedes respirar, tomarte un café, descansar, charlar, sonreír, reflexionar, sentir, emocionarte y sobre todo saberte escuchado, acompañado y comprendido.

Naranja, oro y azul, mis colores ¡y los tuyos!   Recuerda… ese es nuestro secreto.

Y ahora, convencido y desde el corazón, repite conmigo:

¡No! A un mundo sin color, ¡No! a un mundo sin emociones. 

Adelante, no hay tiempo que perder!, juntos, vamos a cambiar el mundo, pintarlo de color y a rebosar la vida de emoción.




Esther de Paz


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