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Deja libre tu pluma
que sea ella quien mueva tu dedos.
No pienses, déjala
libre, ella sabrá sostenerlos.
Tiene cosas que decir sabe de tus miedos, quiere romperlos de lleno porque tu alma está triste si los guarda tan dentro.
Sabe de tu armadura y tu obsesión por brillarla.
Sabe de tu título de caballero.
Ella lo siente... Y lo escribe en silencio…
Sabe lo que te pesa y
que estás atrapado dentro.
Te has impuesto un
título creyendo que tu destino era ese, el ser perfecto ante
el mundo, pero te estás muriendo por dentro.
Tu armadura brilla, es
fuerte y lustrosa, te da imagen de caballero, el mundo reclama tu
ayuda, se apoya, tú te mantienes regio.
La foto es perfecta,
hasta llegaste a creértelo.
Fuerte, correcto,
sabio y recio.
Pero lo cierto es que
estás triste, cansado y lleno de desasosiego.
Esa armadura lustrosa
está cargada de farsas, de historias que te vendieron, que tú nunca
compraste pero quisiste creerlo.
Ahora, su peso es tan
fuerte que llega a oprimir tu pecho,
No puedes con tanta
carga, te asfixia, tu alma se muere adentro.Intentas arrancarla
sin éxito.
Te crees y
presumes de hombre perfecto, muchos te ponen de ejemplo. Te has cargado el
mundo a la espalda, uffff, ¡demasiado peso!
Todos viven su vida, a
ti no se te permite hacerlo.
Te nutres de pequeñas
ilusiones que sólo pueden ser un secreto.
Porque nadie
entendería que necesitaras afecto, que estés doblado por
dentro aunque la armadura disimule el efecto.
Has llegado hasta aquí
y ya no puedes con ello.
Liberarte de la
armadura es un camino complejo.
Encuéntrate contigo
mismo, ahí hallarás el secreto.
Te espera un camino
difícil, pero deberás recorrerlo.
Comienza por amarte a
ti mismo y el amor que creías hasta ahora se te revelará
cruento, porque necesitar con egoísmo no es amor del sincero.
Deberás cambiar de
ambición no es buena la de la mente, quédate sólo con la
del corazón.
Es hora de conquistar
los dragones, esos que se llaman miedo, que colonizan tu
cabeza desde ni sabes el tiempo.
Si sales invicto en la
lucha, Voluntad y Osadíavolverán a ocupar su
puesto.
Al otro lado del miedo
morían de agonía... anhelando su legítimo caballero. Ese que volará a lo
alto de la cima aceptándose de nuevo. Porque el AMOR sólo lo encuentra un auténtico caballero, ¡sin armaduras y sin miedos!
Para todas las personas (hombres y mujeres) que, intentando "parecer" perfectos, cargan una pesada mochila a su espalda y de tanto aparentar y arrastrar... se olvidaron de vivir.
Inspirado en el libro: "El Caballero de la armadura oxidada"
Dani Martín se pasea por mi cabeza, campa a sus anchas recorriendo cada
una de mis neuronas, a su paso se activan, comentan entre ellas... ¡Qué bonita
es la vida!
Se
desperezan unas a otras con codazos de complicidad, #sonríen, se contagian de emoción, consiguen envolverme, me activan y sin ser ni siquiera consciente….
El problema que rondaba en mi cabeza ¡está resuelto!
Llevas días
preocupado por la estrategia comercial, técnicas de venta, un plan difícil pues cada vez es más
complicado vender. Los clientes, (y
tú mismo cuando te pones en su piel), están saturadas de tanta oferta, llamadas a cualquier hora, whatsapp, correos en la bandeja de entrada ofreciendo la “panacea” para
casi cualquier cosa. ¡Humo!
Bombardeos
de publicidad por todas partes, estés donde estés, leas lo que leas, escuches
la radio o veas la TV, la publicidad es intrusiva y lo peor es que ni siquiera
capta tu atención, sólo te molesta.
Realmente es
complicado vender, está ya todo inventado.
Entonces ¿por
qué el Éxito de algunas empresas, marcas, personas…?
De pronto,
entre la voz de Dani Martín se escucha un sonido, pones atención y es tu
teléfono, alguien te plantea un problema que tú debes resolver y debes hacerlo de
forma brillante, porque si han acudido a ti no
puedes permitirte defraudar esa confianza, ¡lo sabes! te preocupa, le
das vueltas… es complicado pero… ¡te gustan los retos!
Y escuchas…
Qué bonita la vida
Que da todo de golpe
Y luego te lo quita
Te hace sentir culpable
A veces cuenta contigo
A veces ni te mira
Que bonita la vida.
Qué bonita la vida
Cuando baila su baile
Que se vuelve maldito
Cuando cambia de planes
Ahora juega contigo
Otras tantas comparte
Qué bonita la vida
Y piensas...
Qué bonita la
vida que cada día me ofrece oportunidades, sorpresas, retos, me brinda la ocasión de aprender, de crecer, de avanzar, de superarme, de ser mejor profesional, mejor persona. No puedes
sentirlo de otra manera.
Ahora estás aquí,
atendiendo la llamada y activando tu mente en busca de soluciones, siempre las
hay, sólo hay que querer encontrarlas. Y tú que eres un profesional, que te
apasiona lo que haces (porque si no es así estás perdido), te pones en marcha
sabiendo que no le defraudarás.
¿Es
complicado?, ¿No lo tenías planificado? ¿Tu agenda está desbordada? No importa,
tú sabes discriminar y establecer las prioridades. Tu mente es un constante
procesador que no descansa, porque sabe de tus pasiones y de lo que te
reconforta. Acreditar, un día más, que has generado confianza, has encontrado soluciones y superado los retos.
Continúas escuchando…
Y tan bonita es
Que a veces se despista
Y yo me dejo ser
Y tan bonita es...
Estábamos en
la preocupación de la estrategia comercial, técnicas de venta ¿recuerdas? Por momentos parecía un
proyecto difícil.
Sales del
despiste y te das cuenta de que la solución está en tus manos, ni más lejos, ni
más cerca, ni es difícil, ni es preciso inventar nada.
Únicamente depende de ti, de tu
actitud, de tu empatía, de tu honestidad, de tu entrega, de tu pasión.
Cuando miras a los ojos de forma transparente,
cuando pones pasión en lo que haces y crees en ello, cuando eres honesto con
tus clientes y contigo mismo, cuando el "humo" es un elemento descartado y
descatalogado en tu estrategia, cuando te pones en la piel del cliente, cuando
te entregas en cuerpo y alma a lo que haces y además disfrutas con ello….
No necesitas hacer el pedido de “estrategia
comercial” porque lo tienes de serie.
Dani Martín amplifica tu emoción…
Es vida lo que me das
Vida tu caminar
Vida que arrampla
Cobarde que lucha
Que sueña que perderás
Vida que vuelve a dar
Vida que sola estas
Vida repleta de gente
Que nace que vive
Que viene y va.
Qué bonita la vida
Tantas veces enorme
Te acaricia y te mima
Te hace sentir tan grande
A veces eres su niño
A veces enemiga
Qué bonita la vida
Querido amigo si tú me convences no tendrás
que venderme nada porque seré yo quien acudiré a conquistarte.
La
confianza que me generas, tu atención, tu interés, tu escucha activa, esa
pasión que me transmites, la sonrisa con la que me recibes, tu interés por mis
problemas, tu soluciones, tu respeto sin intrusismo, tu honestidad aún en
ocasiones en las que no puedes complacerme, tus alternativas, tu elegancia, tu imagen,
las emociones que me generas, tus
detalles…. Hacen que no necesite que me vendas porque soy yo el que necesito comprarte.
Qué bonita la vida
Que regalo tan grande
Que luego te lo quita
Te hace no ser de nadie
A veces sin sentido Otras tantas gigante
Qué bonita la vida.
Cuida,
MIMA a tu cliente, descubre sus necesidades, transmite entusiasmo, dile NO si
es preciso, motiva, sorprende, cuida los
detalles, simplifica, emociónale, ¡sé diferente!
Y tan bonita es
Y yo me dejo ser
Y tan bonita es...
Es vida lo que me das
Vida tu caminar
Vida que arrampla
Cobarde que lucha
Que sueña que perderás
Vida que vuelve a dar
Vida que sola estas
Vida repleta de gente
Que nace que vive
Que viene y va.
Y
continúas escuchando porque la música
tiene ese don especial que si te paras… y sientes…. hallarás lecciones
maestras que no se enseñan en la universidad porque son tan sutiles y
especiales que sólo tu sensibilidad y tus sensaciones son capaces de
registrarlas y aprender de ellas…
Y
lo más curioso es que tus clientes lo captan, por eso te buscan, vuelven y regresan de nuevo a
buscarte.
Entre
vender y convencer existe un gran diferencia, una línea sutil entre el “humo”
y las emociones, si sabes dibujarla, si lo haces, si lo consigues, descubrirás
el Éxito.
Mis
neuronas, ya desperezadas, activas, a pleno rendimiento, bailan al son de la
música felices y sonrientes, se dan codazos y me hablan… Tu ADN es la Gestión
del Éxito.
Inspiro
profundo, sonrío y con paso firme salgo a la calle convencida de que estoy en
el camino correcto. Vida, vida, vida, vida...
Qué bonita la vida
Que te mece con arte
Que te trata de usted
Para luego arroparte
Te hace sentir valiente
Otras tantas don nadie
Yo tengo valores,
tú tienes valores, él tiene valores, ellos tienen valores….
¡Falso!
Es cierto que estoy
utilizando dos conceptos diferentes en mis afirmaciones, en el primer caso se trata
del verbo “valorar” y en el segundo
del sustantivo “valores”, pero de
ambas cosas quiero que hablemos en nuestra charla de hoy.
Comencemos por el
verbo.
Valorar
es apreciar algo, estimarlo, darle aprecio. Y cuando hablo de valorarse me
refiero a todo aquello relacionado con uno mismo.
¿Nos valoramos a
nosotros mismos?
¡No! no lo hacemos,
no tenemos en cuenta todo nuestro potencial, lo que demostramos cada día, lo
que somos, nuestros logros, las dificultades superadas, las veces que
hemos remontado, todo lo que hemos construido con nuestro esfuerzo y tesón.
Sólo lo hacemos si
obtenemos la aprobación externa, parece que sin eso no somos nada. ¡¡¡Error!!!
Valorarse
es mirarse al espejo y sentirse orgulloso de uno mismo, ver una imagen de
alguien GRANDE, que ha llegado hasta ahí a pesar
de las dificultades, que ha remontado una y mil veces las zancadillas de la
vida, que ha superado obstáculos, que corre cada día hacia la meta sin mirar
atrás, que no le pesan las mochilas porque las lleva cargadas de sabiduría, que se permite debilidades
sin flagelarse, que se hunde por momentos… pero que resurge de las cenizas como
el ave Fénix, que puede ver sus
resultados porque están ahí, ¡porque los lleva puestos!
Y ¿por qué no lo
hacemos? ¿Por qué no nos valoramos? ¿Por qué necesitamos que sean los “otros”
los que lo hagan?
Es el momento de
romper el bucle, es el momento de parar, de pensar, de hacer recuento…. de
poner encima de la mesa lo que suma y lo que resta y ver el resultado.
Dime… ¿Qué ves? ¿Cómo
te sientes? ¿Estás sonriendo? ¡Enhorabuena! Porque ahora SÍ, ahora tú y sólo tú
eres ¡quién te está dando valor!
Ahora abordemos el
sustantivo, hablemos de Valores…
Esto es otro cantar,
¿valores? ¿Qué es eso?
Valores son principios que
nos permiten realizarnos como personas estructurando
y orientando nuestro comportamiento de forma respetuosa y sin afectar de manera negativa a
quienes nos rodean.
Son creencias fundamentales que nos ayudan
a elegir, apreciar y preferir unas cosas o un comportamiento en lugar de otro. Son fuente de
satisfacción y plenitud y desarrollan virtudes que benefician a
nuestro entorno y a la sociedad en general.
Y todo eso es
precisamente lo que esta sociedad está perdiendo, lo que, sin saber por qué, se
va quedando como algo en desuso.
Cada vez más oímos
hablar del presente, del momento, del ahora….
¡Bien! Comparto esa
filosofía, es buena porque nos invita a
prestar toda la atención en el momento en el que estamos, nos invita a
disfrutarlo, a saborearlo, a vivirlo con intensidad, a no perdernos lo mejor de
cada día dispersando nuestra atención en un pasado que se fue o en un mañana
incierto…
Eso es maravilloso,
vivir con plenitud cada instante y
enfocar toda nuestra atención en ello, de tal forma que cada día tenemos la
oportunidad de ser felices, de sonreír, de tener ilusiones, de vivirlas, de
soñarlas y de conseguirlas….
Pero no hay que
confundir el “ahora” con el “YO” y “mi ombligo”.
Vivir el presente
es fantástico, mirarse el ombligo ¡nefasto!
Centrarnos
únicamente en el YO a cualquier precio tiene un coste muy alto con resultados lamentables.
Si alguna vez
tienes dudas entre el YO y el vivir el AHORA, antes de continuar hazte esta
pregunta: “¿Cómo me sentiría yo si me lo
hicieran a mi?”…. la respuesta despejará todas tus dudas.
Después… ¡la
elección es tuya! Pero con una
diferencia, sabrás que clase de valores son los que practicas.
Recuerda:
Valórate
como te mereces sin esperar a que lo hagan por ti pero nunca, NUNCA, le des la espalda a tus Valores.
En definitiva y de una manera muy simple
no te he contado otra cosa que ¡¡la
receta del éxito!!
Si este post ha servido para hacerte
pensar, he conseguido el objetivo.