Dani Martín se pasea por mi cabeza, campa a sus anchas recorriendo cada
una de mis neuronas, a su paso se activan, comentan entre ellas... ¡Qué bonita
es la vida!
Se
desperezan unas a otras con codazos de complicidad, #sonríen, se contagian de emoción, consiguen envolverme, me activan y sin ser ni siquiera consciente….
El problema que rondaba en mi cabeza ¡está resuelto!
Llevas días
preocupado por la estrategia comercial, técnicas de venta, un plan difícil pues cada vez es más
complicado vender. Los clientes, (y
tú mismo cuando te pones en su piel), están saturadas de tanta oferta, llamadas a cualquier hora, whatsapp, correos en la bandeja de entrada ofreciendo la “panacea” para
casi cualquier cosa. ¡Humo!
Bombardeos
de publicidad por todas partes, estés donde estés, leas lo que leas, escuches
la radio o veas la TV, la publicidad es intrusiva y lo peor es que ni siquiera
capta tu atención, sólo te molesta.
Realmente es
complicado vender, está ya todo inventado.
Entonces ¿por
qué el Éxito de algunas empresas, marcas, personas…?
De pronto,
entre la voz de Dani Martín se escucha un sonido, pones atención y es tu
teléfono, alguien te plantea un problema que tú debes resolver y debes hacerlo de
forma brillante, porque si han acudido a ti no
puedes permitirte defraudar esa confianza, ¡lo sabes! te preocupa, le
das vueltas… es complicado pero… ¡te gustan los retos!
Y escuchas…
Qué bonita la vida
Que da todo de golpe
Y luego te lo quita
Te hace sentir culpable
A veces cuenta contigo
A veces ni te mira
Que bonita la vida.
Qué bonita la vida
Cuando baila su baile
Que se vuelve maldito
Cuando cambia de planes
Ahora juega contigo
Otras tantas comparte
Qué bonita la vida
Y piensas...
Qué bonita la
vida que cada día me ofrece oportunidades, sorpresas, retos, me brinda la ocasión de aprender, de crecer, de avanzar, de superarme, de ser mejor profesional, mejor persona. No puedes
sentirlo de otra manera.
Ahora estás aquí,
atendiendo la llamada y activando tu mente en busca de soluciones, siempre las
hay, sólo hay que querer encontrarlas. Y tú que eres un profesional, que te
apasiona lo que haces (porque si no es así estás perdido), te pones en marcha
sabiendo que no le defraudarás.
¿Es
complicado?, ¿No lo tenías planificado? ¿Tu agenda está desbordada? No importa,
tú sabes discriminar y establecer las prioridades. Tu mente es un constante
procesador que no descansa, porque sabe de tus pasiones y de lo que te
reconforta. Acreditar, un día más, que has generado confianza, has encontrado soluciones y superado los retos.
Continúas escuchando…
Y tan bonita es
Que a veces se despista
Y yo me dejo ser
Y tan bonita es...
Estábamos en
la preocupación de la estrategia comercial, técnicas de venta ¿recuerdas? Por momentos parecía un
proyecto difícil.
Sales del
despiste y te das cuenta de que la solución está en tus manos, ni más lejos, ni
más cerca, ni es difícil, ni es preciso inventar nada.
Únicamente depende de ti, de tu
actitud, de tu empatía, de tu honestidad, de tu entrega, de tu pasión.
Cuando miras a los ojos de forma transparente,
cuando pones pasión en lo que haces y crees en ello, cuando eres honesto con
tus clientes y contigo mismo, cuando el "humo" es un elemento descartado y
descatalogado en tu estrategia, cuando te pones en la piel del cliente, cuando
te entregas en cuerpo y alma a lo que haces y además disfrutas con ello….
No necesitas hacer el pedido de “estrategia
comercial” porque lo tienes de serie.
Dani Martín amplifica tu emoción…
Es vida lo que me das
Vida tu caminar
Vida que arrampla
Cobarde que lucha
Que sueña que perderás
Vida que vuelve a dar
Vida que sola estas
Vida repleta de gente
Que nace que vive
Que viene y va.
Qué bonita la vida
Tantas veces enorme
Te acaricia y te mima
Te hace sentir tan grande
A veces eres su niño
A veces enemiga
Qué bonita la vida
Querido amigo si tú me convences no tendrás
que venderme nada porque seré yo quien acudiré a conquistarte.
La
confianza que me generas, tu atención, tu interés, tu escucha activa, esa
pasión que me transmites, la sonrisa con la que me recibes, tu interés por mis
problemas, tu soluciones, tu respeto sin intrusismo, tu honestidad aún en
ocasiones en las que no puedes complacerme, tus alternativas, tu elegancia, tu imagen,
las emociones que me generas, tus
detalles…. Hacen que no necesite que me vendas porque soy yo el que necesito comprarte.
Qué bonita la vida
Que regalo tan grande
Que luego te lo quita
Te hace no ser de nadie
A veces sin sentido Otras tantas gigante
Qué bonita la vida.
Cuida,
MIMA a tu cliente, descubre sus necesidades, transmite entusiasmo, dile NO si
es preciso, motiva, sorprende, cuida los
detalles, simplifica, emociónale, ¡sé diferente!
Y tan bonita es
Y yo me dejo ser
Y tan bonita es...
Es vida lo que me das
Vida tu caminar
Vida que arrampla
Cobarde que lucha
Que sueña que perderás
Vida que vuelve a dar
Vida que sola estas
Vida repleta de gente
Que nace que vive
Que viene y va.
Y
continúas escuchando porque la música
tiene ese don especial que si te paras… y sientes…. hallarás lecciones
maestras que no se enseñan en la universidad porque son tan sutiles y
especiales que sólo tu sensibilidad y tus sensaciones son capaces de
registrarlas y aprender de ellas…
Y
lo más curioso es que tus clientes lo captan, por eso te buscan, vuelven y regresan de nuevo a
buscarte.
Entre
vender y convencer existe un gran diferencia, una línea sutil entre el “humo”
y las emociones, si sabes dibujarla, si lo haces, si lo consigues, descubrirás
el Éxito.
Mis
neuronas, ya desperezadas, activas, a pleno rendimiento, bailan al son de la
música felices y sonrientes, se dan codazos y me hablan… Tu ADN es la Gestión
del Éxito.
Inspiro
profundo, sonrío y con paso firme salgo a la calle convencida de que estoy en
el camino correcto. Vida, vida, vida, vida...
Qué bonita la vida
Que te mece con arte
Que te trata de usted
Para luego arroparte
Te hace sentir valiente
Otras tantas don nadie
Y yo, ¿qué celebro? te preguntabas el día 1 de
Mayo...
¿Por qué YO no tengo nada que celebrar?
Probablemente, ese día no fue el más feliz de tu vida, quizás no fue ni feliz. El no tener trabajo apagó tu sonrisa porque te sentías fuera de juego, no era tu liga, ni tu
partido, ni siquiera estabas seleccionado para ocupar el banquillo y te
preguntaste ¿por qué? ¿Por qué yo no puedo jugar en esta selección?
Recordaste tus días felices, cuando eras titular,
te sentías uno más y lo celebrabas disfrutando del descanso.
Recordaste aquel tiempo en que madrugabas cada
día y te dejabas la piel en cada partido para traer un sueldo a casa.
Y también tu memoria evocó aquél día…. aquel nefasto día en que te dieron la noticia,
te arrojaron del equipo, cual escoria, y todo tu mundo se derrumbó.
El día en que no sabías cómo volver a casa y
contar lo sucedido. Cuando tu horizonte se tornó negro como el carbón y no encontrabas
objeto ni razón para entender cómo y qué había ocurrido.
Te sentiste humillado, defraudado, acabado,
derrotado, exhausto, te avergonzabas de ti mismo, sentías que no valías nada,
te volviste pequeño y vulnerable, perdido, sin rumbo, sin brújula y sin
horizonte y, lo peor, no deseabas seguir porque en ese instante tu vida dejó de
tener sentido.
Cuchillos con nombre propio (hipoteca, hijos,
familia, comer, vivir, disfrutar) se clavaban en tu cabeza y en tu corazón
hasta desangrarte.
¡Bloqueo, pánico, frustración total!
Bien, amigo mío, hasta ahí todo normal, lógico y
permitido, tu situación actual no es la que quieres y a veces el entorno y la
memoria te traen recuerdos que preferirías convertir en malas pesadillas.
No obstante espero que ese mal momento fuese
fugaz y enseguida tu memoria continuara adelante recordándote como aquello ha
quedado atrás, como acusaste el golpe y aún doblado y sin aliento te pusiste en
pie, comenzaste a caminar y a buscar otro equipo. Como has enfrentado la
situación y como cada día entrenas, sudas la camiseta, te esfuerzas, luchas y te dejas la piel en trabajar por lo que quieres.
¡Sí! he dicho “trabajar” porque lo que tú tienes ahora es un trabajo, un trabajo en ti mismo, un nuevo trabajo
dónde cada día, cuando suena el despertador, decides no quedarte en la cama lamentando
tu mala suerte.
Donde lunes, martes, miércoles, jueves y viernes, te cuesta,
pero te levantas conuna ilusión y objetivos a cumplir.
Donde, a pesar de no tener
empleo, tu actividad te hace sentirte orgulloso y verte grande, con valor y sin
miedo.
Donde cada día estás más cerca de tu meta, porque trabajas en ello
con tesón, ilusión y esfuerzo.
Donde día a día obtienes resultados
transformados en conocimiento, experiencia, contactos, relaciones y desarrollo de capacidades, algunas que, hasta ahora, ni siquiera tú mismo conocías.
Te estás descubriendo a ti mismo, reinventando
y cada día ¡te sorprendes!
¿No te parece fantástico?
Quizás sea cierto que las cosas no pasan por
casualidad, quizás necesitabas un crack
en tu vida para ser consciente de lo que realmente vales y eres capaz.
Por eso amigo mío, espero que el día del trabajo
te haya servido para recordar lo grande que eres, reconocer tus méritos e
insuflarte todavía más ánimo y tesón para seguir adelante trabajando en ti mismo, en tu marca
personal, en tus capacidades, en
tu talento.
Haciéndote visible, generando sinergias,
aportando lo que sabes para que otros aprendan, aprendiendo a su vez de
compartir, de dar y recibir, engrandeciendo tu desarrollo personal y
profesional, porque tú ¡tienes trabajo! el trabajo más importante, crítico, difícil y esencial que puede tener una
persona, trabajar en ti, por ti y para
ti y mostrar al mundo el resultado.
Considera esta etapa como un trampolín y úsalo
para impulsarte, no cejes en el empeño, la
dificultad es una oportunidad que te tiende la mano, aférrate a ella y ¡muéstrale
al mundo cómo lo haces!
Querido amigo, sólo quiero decirte una cosa, tienes mi más profundo respeto y ¡toda mi admiración!
Muy pronto, cuando tu memoria vuelva a evocar
aquel día, aquel nefasto día, sonreirás pensando…. ¡Ese día comenzó mi
verdadera historia!
Respecto al resto de los adjetivos …. Te hago una pregunta…
¿Crees que se
respiran en tu Equipo?
Pensamiento Positivo consiste en ver oportunidades donde otros ven
problemas.
Se trata de reaccionar inmediatamente ante
cualquier dificultad y visualizar la solución.
Una persona positiva no
se bloquea, sino que se activa ante cualquier situación adversa.
Se trata de no perder la confianza, la sonrisa,
el buen humor, de saber que puedes con lo que se te
presente, que nada te detendrá porque eres consciente de tu capacidad
de convertir los problemas en OPORTUNIDADES, porque tu mente no procesa la palabra NO,
simplemente se concentra en conseguir el SÍ, sí a todo, porque
todo es posible ¡si tu lo quieres y te lo propones!
PROBLEMA≠ BLOQUEO, FRUSTRACIÓN
PROBLEMA = OPORTUNIDAD, MEJORA, CRECIMIENTO
En el primer minuto de conocimiento de un problema nuestra mente debe funcionar como el mejor y más rápido procesador
Detalle del proceso:
Identificar el problema
Solicitar la información necesaria
Efectuar un buen análisis
Valorar los elementos / recursos / presupuesto /tiempo estimado
Tomar una decisión
Fijar el objetivo
Liderar, dirigir, supervisar, gestionar el
proceso
Implementarlo
Siempre con la
convicción de que lo lograremos. Sabiendo
transmitir esa esencia a nuestro Equipo, desbordando pasión, ilusión, disfrutando la oportunidad de mejora que se nos presenta y con la seguridad de que
nuestra gestión será GESTIÓN DEL ÉXITO. ¡Yo lo tengo claro!
Yo tengo valores,
tú tienes valores, él tiene valores, ellos tienen valores….
¡Falso!
Es cierto que estoy
utilizando dos conceptos diferentes en mis afirmaciones, en el primer caso se trata
del verbo “valorar” y en el segundo
del sustantivo “valores”, pero de
ambas cosas quiero que hablemos en nuestra charla de hoy.
Comencemos por el
verbo.
Valorar
es apreciar algo, estimarlo, darle aprecio. Y cuando hablo de valorarse me
refiero a todo aquello relacionado con uno mismo.
¿Nos valoramos a
nosotros mismos?
¡No! no lo hacemos,
no tenemos en cuenta todo nuestro potencial, lo que demostramos cada día, lo
que somos, nuestros logros, las dificultades superadas, las veces que
hemos remontado, todo lo que hemos construido con nuestro esfuerzo y tesón.
Sólo lo hacemos si
obtenemos la aprobación externa, parece que sin eso no somos nada. ¡¡¡Error!!!
Valorarse
es mirarse al espejo y sentirse orgulloso de uno mismo, ver una imagen de
alguien GRANDE, que ha llegado hasta ahí a pesar
de las dificultades, que ha remontado una y mil veces las zancadillas de la
vida, que ha superado obstáculos, que corre cada día hacia la meta sin mirar
atrás, que no le pesan las mochilas porque las lleva cargadas de sabiduría, que se permite debilidades
sin flagelarse, que se hunde por momentos… pero que resurge de las cenizas como
el ave Fénix, que puede ver sus
resultados porque están ahí, ¡porque los lleva puestos!
Y ¿por qué no lo
hacemos? ¿Por qué no nos valoramos? ¿Por qué necesitamos que sean los “otros”
los que lo hagan?
Es el momento de
romper el bucle, es el momento de parar, de pensar, de hacer recuento…. de
poner encima de la mesa lo que suma y lo que resta y ver el resultado.
Dime… ¿Qué ves? ¿Cómo
te sientes? ¿Estás sonriendo? ¡Enhorabuena! Porque ahora SÍ, ahora tú y sólo tú
eres ¡quién te está dando valor!
Ahora abordemos el
sustantivo, hablemos de Valores…
Esto es otro cantar,
¿valores? ¿Qué es eso?
Valores son principios que
nos permiten realizarnos como personas estructurando
y orientando nuestro comportamiento de forma respetuosa y sin afectar de manera negativa a
quienes nos rodean.
Son creencias fundamentales que nos ayudan
a elegir, apreciar y preferir unas cosas o un comportamiento en lugar de otro. Son fuente de
satisfacción y plenitud y desarrollan virtudes que benefician a
nuestro entorno y a la sociedad en general.
Y todo eso es
precisamente lo que esta sociedad está perdiendo, lo que, sin saber por qué, se
va quedando como algo en desuso.
Cada vez más oímos
hablar del presente, del momento, del ahora….
¡Bien! Comparto esa
filosofía, es buena porque nos invita a
prestar toda la atención en el momento en el que estamos, nos invita a
disfrutarlo, a saborearlo, a vivirlo con intensidad, a no perdernos lo mejor de
cada día dispersando nuestra atención en un pasado que se fue o en un mañana
incierto…
Eso es maravilloso,
vivir con plenitud cada instante y
enfocar toda nuestra atención en ello, de tal forma que cada día tenemos la
oportunidad de ser felices, de sonreír, de tener ilusiones, de vivirlas, de
soñarlas y de conseguirlas….
Pero no hay que
confundir el “ahora” con el “YO” y “mi ombligo”.
Vivir el presente
es fantástico, mirarse el ombligo ¡nefasto!
Centrarnos
únicamente en el YO a cualquier precio tiene un coste muy alto con resultados lamentables.
Si alguna vez
tienes dudas entre el YO y el vivir el AHORA, antes de continuar hazte esta
pregunta: “¿Cómo me sentiría yo si me lo
hicieran a mi?”…. la respuesta despejará todas tus dudas.
Después… ¡la
elección es tuya! Pero con una
diferencia, sabrás que clase de valores son los que practicas.
Recuerda:
Valórate
como te mereces sin esperar a que lo hagan por ti pero nunca, NUNCA, le des la espalda a tus Valores.
En definitiva y de una manera muy simple
no te he contado otra cosa que ¡¡la
receta del éxito!!
Si este post ha servido para hacerte
pensar, he conseguido el objetivo.
Atrás quedaron los años de la niñez,
la adolescencia, la juventud.
Atrás quedaron enseñanzas, costumbres, vivencias, éxitos,
fracasos, momentos de victoria y momentos de derrota, sueños, ilusiones,
proyectos, experiencias, días felices, días amargos, pérdidas irreparables, personas queridas que ya no están, amor, desamor, pasión,
apatía, felicidad, sufrimiento causado
por traiciones, cobardías, engaños, gente (personas y empresas) a quién abriste
tu corazón y lo hicieron pedazos…
El “mix” de toda una vida, que se
acumula en una mochila cargada a la
espalda…
En ocasiones la vida es una autovía de 4 carriles, ancha y recta, con puestos de seguridad para casos de emergencia donde siempre
encuentras ayuda y apoyo.
Otras se convierte en una montaña
rusa sin cinturón de seguridad, donde pilotas sólo y sin manual, donde los
vértigos te envuelven, se apoderan, donde los miedos te desbordan, donde los
riesgos, en ocasiones, no puedes ni
siquiera medirlos …
Y una vez más, a pesar de todo lo
que sabes, de todo lo vivido, de toda tu experiencia…. te vuelven a hacer daño…
Argggg ¡Cómo duele! Acusas el golpe, el
dolor te dobla.
Por momentos pierdes la estabilidad y todo da vueltas…. No
entiendes nada y te preguntas ¿por qué?....
No hay explicación.
La explicación
es que a quién suponías honestidad, no la tenía, en quien confiaste, te
traicionó, a quién diste tu amor te devolvió cobardía, quien te dio su palabra
de no hacerte daño y ser sincero, te engañó, quién te prometió seguridad,
reconocimiento, recompensa, se volvió humo ….
Pero ahí estás, en la “Pole position”
de nuevo al volante, conduciendo, venciendo y superando cualquier dificultad a
pesar de que el miedo no te abandona, las dudas te distorsionan, no hay
copiloto, no hay relevo cuando el cansancio te vence. Pero continúas, sigues
adelante, porque sabes que no hay
recompensa sin esfuerzo. Porque luchas por lo que vale la pena, por lo que
crees, porque a pesar de algunas
amarguras … llegará tu momento, ese dónde te paras, sonríes, incluso lloras de emoción.
Entonces es cuando, con orgullo, miras al frente
satisfecho y dices….. ¡¡HA MERECIDO LA PENA!!
Querido amigo, nuestro café de hoy, es para recordarte que Tú eres un todo-terreno, ¡no lo
olvides!, preparado para conducir por cualquier superficie.
Aunque no lo sepas posees
ruedas de seco y de mojado, luces anti-niebla, techo panorámico, cambio manual
y automático, reductora, tu motor admite gasolina y diessel, tienes frenos de disco, ABS,
ESP , airbag, control de tracción y
hasta control de descenso.
El pack completo va contigo y cuando es necesario se
pone en marcha.
No son extras, ¡es de
serie!, por tanto, sin la más mínima duda y con decisión, coge firme el
volante, pisa el acelerador, ponte en
marcha y ¡conduce tu vida!
Nadie va a hacerlo por ti, ni nadie
lo hará mejor.
¿Cuándo has tenido
la necesidad de transmitir tus pasiones, en lo que crees, porque es tan bueno
que quieres divulgarlo para contagiar sus beneficios?
¿En qué momento has
estado dispuesto a dar más de lo que te piden de forma absolutamente
voluntaria?
¿En qué momento te
has sentido más comprometido con algo o alguien?
¿Cuándo has
alcanzado tu mayor nivel de productividad?
¿Cuándo has sido
más flexible ante los inconvenientes?
¿Cuándo, al abrir
los ojos por la mañana, has tenido la necesidad de comenzar el día ¡ya! y comerte el mundo?
¿Cuándo tu sonrisa
permanece durante más tiempo en tu rostro?
Espera, no
respondas, permíteme ver si acierto.
Cuando te has
sentido válido, útil, motivado.
Cuando te apasiona
lo que haces, lo que vives y lo que sientes al hacerlo. Cuando te dan si pedir
nada.
Cuando te has
sentido importante para alguien, querido, valorado, mimado, protegido, impulsado.
Cuando estás tan
feliz y satisfecho con tu entorno que eres capaz de concentrarte con alma,
corazón y vida y disfrutar lo que haces.
Cuando te entienden
y también comprenden tus cambios, tus necesidades, tus momentos menos buenos,
tus fallos, cuando necesitas ayuda y la obtienes.
Cuando lo que te
espera ese día es apasionante y vas a disfrutar haciéndolo y por ello estás
deseando empezar.
Cuando te sientes
satisfecho, cuando das y recibes felicidad, cuando tus emociones positivas
superan por mucho a las negativas.
Cuando ¡eres feliz!
¿Es
así? ¿He acertado?
Continúo
preguntando:
¿Quieres ser el mejor? ¿Liderar? ¿Buscas la
excelencia?
Escúchame...
Cuando una persona se siente válida, útil, motivada.
Cuando le apasiona lo que hace, lo que vive y lo
que siente al hacerlo. Cuando le dan si pedir nada.
Cuando se siente importante, querida, valorada, mimada,
protegida, impulsada.
Cuando está tan feliz y satisfecha con su entorno que es capaz de concentrarse con alma, corazón y vida y disfrutar lo que hace.
Cuando le entienden y también comprenden sus cambios, sus necesidades, sus momentos menos buenos,
sus fallos, cuando necesita ayuda y la obtiene.
Cuando lo que le
ofrece el día es apasionante, sabe
que va a disfrutar haciéndolo y por ello anhela empezar.
Cuando se siente satisfecho.
Cuando da y recibe felicidad.
Cuando sus emociones positivas superan con
mucho a las negativas.
Cuando ¡es feliz!
Lo emana, lo transmite, lo divulga, hace todo con pasión y¡la
genera!
La
felicidad es un estado de máximo potencial que provoca
una disposición de entrega sin restricción, provoca generosidad, compromiso,
entusiasmo y ¡se irradia!
Querido Empresario, Presidente,
Director General, Consejero, Directivo,
Mando intermedio, Emprendedor, Autónomo, mi querido amigo, si leyendo
mis respuestas asentías porque he acertado, si en cada una de ellas te has
sentido reflejado…
No busques más lejos, ni te desgastes
en el camino equivocado, porque el
secreto de Google está en tu mano.
Las personas son el mayor activo de una organización.
Un líder es quien sabe hacer que un Equipo se sienta MARCA y experimente que
cada una de sus acciones se reflejan en ella.
Quien transmite valores humanos, apoya, acompaña, impulsa, enseña, empatiza
y sonríe con su Equipo, quien se gana su respeto profesional y
personal.
¡Cuidado!, he dicho “ganar” no “imponer” entre ambos verbos hay una gran
diferencia directamente proporcional a los resultados.
Lidera tu Organización, imprégnala de
tu esencia, entusiasmo, energía, cuídala, valórala, da, genera felicidad en tu
entorno ¡TRANSMITE!, gestiona el talento, potencia la marca personal y
potenciarás tu MARCA.