lunes, 20 de julio de 2015

Otra vez lunes... ¡Perfecto!






Por norma general los lunes son días que no gozan de muy buena fama. Existe una leyenda negra que los envuelve y nunca nos hemos parado a pensar si es cierta, si tiene fundamento o de lo contrario llevamos años convencidos, arrastrados y confundidos por algo sobre lo que ni si quiera hemos hecho una pequeña reflexión.

¿Y si resulta que estamos equivocados?

¿Y si durante años llevamos arrastrando un tremendo error?

Vamos a pensar…..

Sumido en un profundo y apacible sueño oyes un sonido que te alerta, el temible despertador, se acabó el descanso, hora de levantarse y ponerse en marcha.

- Uffff que pereza, ¡encima lunes! Odio los lunes, ¡¡no puedo con ellos!!

Y así, sin darte cuenta y casi sin abrir los ojos,  comienzas a enviar mensajes negativos a tu cerebro.

Tus neuronas se ponen en guardia y sacan toda la artillería porque el mensaje que les llega es nefasto.  

Empiezas a visualizar la situación y continúas negativizando.

- ¡Lunes! Se me va a hacer eterno, no quiero que sea lunes, ¿por qué no es viernes?, me encantan los viernes, me levanto feliz y con energía, ¡sonriente!, pero los lunes……. ¡Es que no puedo con mi vida!

Y poco a poco entras en una espiral de la que ya no sabes salir porque todo, absolutamente todo está en manos del cerebro,  los pensamientos negativos producen señales nocivas para el cuerpo, las neuronas se van comunicando entre ellas, transmiten el mensaje a los músculos y sientes que no te responden.

Estás sumido en una profunda falta de interés, de motivación de ilusión. No sonríes. No tienes fuerzas y aunque la ducha te estimula, no es suficiente porque tu cerebro tiene el poder y lo curioso es que ese poder se lo has dado tú.

Sigamos pensando…..

Retrocedemos al punto de partida.

Suena el despertador y, aunque es cierto que cuesta salir de ese agradable estado de confort y descanso, tu mente se activa incluso sin abrir los ojos, tus neuronas ya están desperezadas, preparadas para recibir mensajes y comunicarse con el resto del cuerpo, entonces ¡es el momento!

Es el momento de ver que cada lunes se abre un mundo entero de posibilidades, es el momento de valorar las oportunidades que comienzan con él. 

Piensa en tu trabajo, sí, en todos esos “marrones” que tienes, en cómo vas a abordarlos y en que cada uno de ellos es un oportunidad de logro, de superación, de satisfacción personal, de motivación.

Piensa en todos los que ya has superado, cómo te sentías ante ellos, cómo los abordaste y cómo se convirtieron en resultados.

Son unos cuantos ¿verdad?

Te sientes orgulloso al recordarlos ¿no es cierto?

De repente estás sonriendo aún sin abrir los ojos. Parece que el despertador ya no es un vecino insoportable, sino un amigo que te llama a la acción, que te recuerda que el día te espera con ansia porque te necesita. Necesita tu presencia, firme, segura, potente, esa figura de alguien que se valora, que sabe que aún en las peores circunstancias ha sabido manejarse en la tormenta, esa persona que aún yendo a territorio hostil sabe que es un profesional, que no le importa lo difícil que sea el día, frustrante a veces, pero como inteligente que es, sabe que no siempre las cosas salen bien, que no siempre todo es bonito y fácil, porque si lo fuera …. no tendría valor, no tendría mérito y además lo haría cualquiera.

Sí, amigo, sé que las cosas no son fáciles, nada de lo que merece la pena lo es.

Sé que en muchas empresas no existen las personas (leer más) sé que es posible que no valoren tu talento, sé que hay ocasiones en que intentan hundirte, que te ponen a prueba, que te topas con muros que parecen insalvables, que te cansas, que te agotas, que te dan ganas de tirar la toalla, que lo que ves a tu alrededor son vendedores de humo que insultan tu inteligencia, que no  cuentan contigo, que intentan apartarte con argumentos vacíos, que ves progresar a quien no tiene más mérito que el de la mediocridad. 

Quizás tu empresa sea de esas que difunde a los cuatro vientos ¡el principal activo de una empresa son las personas! pero de puertas a dentro la realidad es otra, y ves, vives cada día como las personas no cuentan, como esa filosofía es menos que papel mojado, porque te presionan sin límites, te coaccionan para que alargues tu jornada de forma gratuita, porque no les importa cómo te sientes, tus problemas, tu ingeniería financiera para llegar a final de mes, tus emociones, tu vida, tus responsabilidades y obligaciones fuera de la empresa. Te exprimen bajo ese arrojo y valentía basado en la política del miedo,  porque hay demasiada gente buscando empleo. 

Y cómo lo lunes no gozan de buena fama te has acostumbrado a pensar todo eso.

Error de base, costumbre mal adquirida por dejarte llevar por la leyenda. ¿Te das cuenta de la confusión?

¿No te ves? Ahí estás tú, a pesar de todo, demostrando cada día tu talento, tus logros, tu iniciativa, tu tesón, ¡tus resultados!

Dime, ¿alguien puede quitártelos?

¡No! no pueden porque son hechos, resultados que están ahí, demostrables, visibles y tangibles. Y eso lo has hecho TÚ.

Porque un profesional lo es y lo demuestra. Y tú lo eres porque está en tu ADN, porque tus neuronas se activan con ello, se sienten tan bien que quieren más y cuando acaba el día saben que han estado perfectamente dirigidas.

Los lunes son esos días dónde comienzas un nuevo periodo de oportunidades, de sorpresas, de enseñanzas, de mejora, de conquista de nuevas metas, otros 5 días por delante para gestionar y demostrar tus capacidades.

¿A quién? ¡¡A ti mismo!! ¿Te parece poco? 

Porque cuando eres capaz de demostrarte eso a ti mismo ya tienes ganado el respeto y la admiración de los demás.

Es fantástico contarle todo eso a tus neuronas, hacerlas saltar, que suelten chispas, que comuniquen energía a tus músculos, que activen tu cerebro, que todas su emociones se potencien y recorran tu cuerpo. Ese que ya está en la ducha, sonriendo y deseando salir a la calle ¡a comerse el mundo!

Vamos, ¿te vas a perder un solo minuto de satisfacción personal?

¡Ni de broma!

Te has ganado el respeto del mundo y por eso cada lunes decides cómo quieres comenzar.

Bajo el chorro de agua te sientes fuerte, sonríes y piensas…. 

Otra vez lunes, ¡Perfecto!



Y si alguna vez tienes dudas, por favor, vuelve a leer este post.  


Esther de Paz

lunes, 6 de julio de 2015

Cuando me hacen daño…



personas, momentos, sensaciones, emociones


Cuando me hacen daño, tiemblo, me doblo, acuso el golpe y hasta lloro, a veces de impotencia,  a veces de rabia conmigo misma, a veces de desilusión, a veces de decepción, a veces de tristeza, a veces de frustración, a veces de cansancio, otras de emoción, a veces me duele tanto…. que no puedo ni llorar.

Mis ojos se apagan, pierden la vida, mi sonrisa hace absentismo y mi capacidad de control se pone en huelga. Paso lista y no hay nadie salvo yo misma en lo más hondo de un abismo del que parece que no hay retorno… siento dolor, un dolor intenso, duro e insoportable que pido a gritos que me alivien, es tan profundo y duro soportarlo que me siento morir, es el dolor del alma, quizá el más duro de todos los que existen y para el que no existe medicina ni remedio que lo logre calmar…

Sí, se cómo te sientes, se cómo te sientes cuando presumen tolerancia y  te devuelven intolerancia, cuando presumen transparencia y te devuelven confusión, cuando presumen de dar oportunidades a la vida, a las personas, a las relaciones y cierran la puerta en tus narices, cuando presumen de corrección y respeto y ni siquiera practican las más mínimas normas de cortesía y educación, cuando confunden bueno con tonto, cuando confías y te traicionan, cuando brillas e intentan apagar tu luz, cuando necesitas amor, comprensión, cariño… y…. no hay nadie….

Y te preguntas ¿por qué?

Y cómo no puedes dejar de creer en las personas, porque te niegas a hacerlo, porque no crees en un mundo de corazones de hielo… porque cuando les tienes enfrente puedes sentir su corazón, un corazón que ansía amor, comprensión, cariño, tolerancia, empatía, que lleva una coraza para sentirse fuerte y a salvo,  pero que está débil y triste porque no es feliz sólo subsiste porque no está a pleno rendimiento, en su máximo potencial, ese estado que es dónde realmente quiere estar y dónde no necesita corazas protectoras para sentirse fuerte porque lo es... sólo encuentras una explicación... ¡miedo! ¡terror!

Esos corazones están llenos de cicatrices, heridas que en su momento los hicieron sangrar y los destrozaron, experiencias que han dejado una huella dolorosa y que no desean volver a repetir, incomprensión, traiciones, errores, desamor, desilusión, tristeza, dolor en una palabra…

Pero tú no puedes permitirte ser así y seguir su ejemplo atrincherándote en el terror y abriendo fuego hacia cualquiera que intente acercarse a ti.

¿Sabes?, yo también tengo miedo, mucho miedo, a veces hasta pánico, pero no puedes dejar que tus miedos sean más grandes que tus sueños, no puedes dejar que tu mochila te doble, no permitas que esa carga sea tan fuerte que te aplaste.

Todos la tenemos, es inevitable, está ahí y viaja contigo a tu espalda.

Es posible que tu mochila acumule experiencias que acabaron en cicatrices. Sí amigo mío, sé lo que piensas porque la mía no es diferente, pero no puedes poner un cierre hermético porque entonces no tendrás oportunidad de enriquecerla, de llenarla de nuevas experiencias que traigan felicidad a tu vida y liberen tu corazón. 

Experiencias, personas, momentos, sensaciones, emociones que te hagan volver a vivir, ¡a VIVIR de verdad!

Empéñate en aliviar esa carga incorporando vivencias que aligeren su peso, que sumen, que aporten, que te traigan nuevas ilusiones, nuevos sueños y miles de razones para continuar y sonreír.

Sonríe, se valiente, se fuerte pero también frágil y flexible, tolera, perdona, olvida y sigue tu camino, no intentes hacer daño y aun menos por despecho, no intentes odiar, créeme, no vale la pena, el daño sólo te lo harás a ti mismo y te impedirá ser feliz.

Llora cuando tengas que llorar y dóblate de dolor si es preciso, acusa el golpe, pero ¡aguanta!. Desahógate sin miedo, es lícito, bueno, necesario y te hará más fuerte. Tómate tu tiempo…

Pon límites, mantente firme, lidera tu vida y sobre todo y por encima de todo, sé coherente. Porque la incoherencia es el mayor motivo de descrédito hacia uno mismo.

Y hazte una sesión de “ysis”:

¿Y si  resulta que los malos momentos me fortalecen?

¿Y si llorando me estoy queriendo?

¿Y si enfrentando mis miedos ellos salen huyendo?

¿Y si no abandono mis sueños  y los alcanzo porque me están esperando?

¿Y si siendo fiel a mis principios me siento grande?

¿Y si ayudando a los demás conjugo el verbo reconfortar en primera, segunda y tercera persona del singular y del plural?

¿Y si sonriendo ilumino el mundo?

¿Y si siendo valiente alcanzo metas insospechadas?

¿Y si dando recibo tanto?

¿Y si escuchando consigo que alguien se sienta importante?

¿Y si comprendiendo provoco comprensión?

¿Y si perdonando provoco amor?

¿Y si amando recibo amor?

¿Y si no me rindo y triunfo?

¿Y si creo en las personas, aunque a veces me defrauden, porque eso me hace sentir bien?

¿Y si siendo honesto mi ejemplo se viraliza?

¿Y si con mi emoción emociono?

¿Y si todos estos “ysis” merecen la pena porque mi integridad y amor hacia mí mismo no han sido traicionados?


Reflexiona sobre cada uno de ellos amigo mío, reflexiona, porque si lo haces te darás cuenta de que… 

Cuando las cosas se hacen bien, sólo pueden salir bien.



Esther de Paz

lunes, 29 de junio de 2015

Es hora de soltar lastre...



el amor sólo lo encuentra un auténtico caballero, sin armaduras y sin miedos,



Deja libre tu pluma que sea ella quien mueva tu dedos.
No pienses, déjala libre, ella sabrá sostenerlos.
Tiene cosas que decir sabe de tus miedos, quiere romperlos de lleno porque tu alma está triste si los guarda tan dentro.

Sabe de tu armadura y tu obsesión por brillarla.
Sabe de tu título de caballero.
Ella lo siente... 
Y lo escribe en silencio… 
Sabe lo que te pesa y que estás atrapado dentro. 
Te has impuesto un título creyendo que tu destino era ese, el ser perfecto ante el mundo, pero te estás muriendo por dentro. 
Tu armadura brilla, es fuerte y lustrosa, te da imagen de caballero, el mundo reclama tu ayuda, se apoya, tú te mantienes regio. 
La foto es perfecta, hasta llegaste a creértelo. 
Fuerte, correcto, sabio y recio.
Pero lo cierto es que estás triste, cansado y lleno de desasosiego. 
Esa armadura lustrosa está cargada de farsas, de historias que te vendieron, que tú nunca compraste pero quisiste creerlo.
Ahora, su peso es tan fuerte que llega a oprimir tu pecho, 
No puedes con tanta carga, te asfixia, tu alma se muere adentro. Intentas arrancarla sin éxito. 
Te crees y presumes de hombre perfecto, muchos te ponen de ejemplo.

Te has cargado el mundo a la espalda, uffff, ¡demasiado peso! 
Todos viven su vida, a ti no se te permite hacerlo.
Te nutres de pequeñas ilusiones que sólo pueden ser un secreto.
Porque nadie entendería que necesitaras afecto, que estés doblado por dentro aunque la armadura disimule el efecto. 
Has llegado hasta aquí y ya no puedes con ello.
Liberarte de la armadura es un camino complejo. 
Encuéntrate contigo mismo, ahí hallarás el secreto.
Te espera un camino difícil, pero deberás recorrerlo. 
Comienza por amarte a ti mismo y el amor que creías hasta ahora se te revelará cruento, porque necesitar con egoísmo no es amor del sincero. 
Deberás cambiar de ambición no es buena la de la mente, quédate sólo con la del corazón.
Es hora de conquistar los dragones, esos que se llaman miedo, que colonizan tu cabeza desde ni sabes el tiempo.
Si sales invicto en la lucha, Voluntad y Osadía volverán a ocupar su puesto.  
Al otro lado del miedo morían de agonía... anhelando su legítimo caballero. 
Ese que volará a  lo alto de la cima aceptándose de nuevo. 

Porque el AMOR sólo lo encuentra un auténtico caballero, ¡sin armaduras y sin miedos! 

Para todas las personas (hombres y mujeres) que, intentando "parecer" perfectos, cargan una pesada mochila a su espalda y de tanto aparentar y arrastrar... se olvidaron de vivir.

Inspirado en el libro: "El Caballero de la armadura oxidada" 
(Robert Fisher)

Esther de Paz

lunes, 15 de junio de 2015

Mi ADN es la Gestión del Éxito




cliente, confianza, convencer



Dani Martín se pasea por mi cabeza, campa a sus anchas recorriendo cada una de mis neuronas, a su paso se activan, comentan entre ellas... ¡Qué bonita es la vida!

Se desperezan unas a otras con codazos de complicidad, #sonríen, se contagian de emoción, consiguen envolverme, me activan y sin ser ni siquiera consciente…. El problema que rondaba en mi cabeza ¡está resuelto!

Llevas días preocupado por la estrategia comercial, técnicas de venta, un plan difícil pues cada vez es más complicado vender. 
Los clientes, (y tú mismo cuando te pones en su piel), están saturadas de tanta oferta, llamadas a cualquier hora, whatsapp, correos en la bandeja de entrada  ofreciendo la “panacea” para casi cualquier cosa. ¡Humo!

Bombardeos de publicidad por todas partes, estés donde estés, leas lo que leas, escuches la radio o veas la TV, la publicidad es intrusiva y lo peor es que ni siquiera capta tu atención, sólo te molesta.
Realmente es complicado vender, está ya todo inventado.

Entonces ¿por qué el Éxito de algunas empresas, marcas, personas…?

De pronto, entre la voz de Dani Martín se escucha un sonido, pones atención y es tu teléfono, alguien te plantea un problema que tú debes resolver y debes hacerlo de forma brillante, porque si han acudido a ti no  puedes permitirte defraudar esa confianza, ¡lo sabes! te preocupa, le das vueltas… es complicado pero… ¡te gustan los retos!

Y escuchas…

Qué bonita la vida 
Que da todo de golpe
 
Y luego te lo quita
Te hace sentir culpable
A veces cuenta contigo
A veces ni te mira
Que bonita la vida. 


Qué bonita la vida 
Cuando baila su baile
Que se vuelve maldito
Cuando cambia de planes
Ahora juega contigo
Otras tantas comparte
Qué bonita la vida 


Y piensas...

Qué bonita la vida que cada día me ofrece oportunidades, sorpresas, retos, me brinda la ocasión de aprender, de crecer, de avanzar, de superarme, de ser mejor profesional, mejor persona.

No puedes sentirlo de otra manera.

Ahora estás aquí, atendiendo la llamada y activando tu mente en busca de soluciones, siempre las hay, sólo hay que querer encontrarlas. Y tú que eres un profesional, que te apasiona lo que haces (porque si no es así estás perdido), te pones en marcha sabiendo que no le defraudarás.

¿Es complicado?, ¿No lo tenías planificado? ¿Tu agenda está desbordada? No importa, tú sabes discriminar y establecer las prioridades. Tu mente es un constante procesador que no descansa, porque sabe de tus pasiones y de lo que te reconforta. Acreditar, un día más, que has generado confianza, has encontrado soluciones y superado los retos.

Continúas escuchando…

Y tan bonita es
Que a veces se despista
Y yo me dejo ser
Y tan bonita es... 

Estábamos en la preocupación de la estrategia comercial, técnicas de venta ¿recuerdas? Por momentos parecía un proyecto difícil.

Sales del despiste y te das cuenta de que la solución está en tus manos, ni más lejos, ni más cerca, ni es difícil, ni es preciso inventar nada.
Únicamente depende de ti, de tu actitud, de tu empatía, de tu honestidad, de tu entrega, de tu pasión.

Cuando miras a los ojos de forma transparente, cuando pones pasión en lo que haces y crees en ello, cuando eres honesto con tus clientes y contigo mismo, cuando el "humo" es un elemento descartado y descatalogado en tu estrategia, cuando te pones en la piel del cliente, cuando te entregas en cuerpo y alma a lo que haces y además disfrutas con ello….
No necesitas hacer el pedido de “estrategia comercial” porque lo tienes de serie.

Dani Martín amplifica tu emoción…

Es vida lo que me das
Vida tu caminar
Vida que arrampla
Cobarde que lucha
Que sueña que perderás
Vida que vuelve a dar
Vida que sola estas
Vida repleta de gente
Que nace que vive
Que viene y va.


Qué bonita la vida
Tantas veces enorme
Te acaricia y te mima
Te hace sentir tan grande
A veces eres su niño
A veces enemiga
Qué bonita la vida


Querido amigo si tú me convences no tendrás que venderme nada porque seré yo quien acudiré a conquistarte.

La confianza que me generas, tu atención, tu interés, tu escucha activa, esa pasión que me transmites, la sonrisa con la que me recibes, tu interés por mis problemas, tu soluciones, tu respeto sin intrusismo, tu honestidad aún en ocasiones en las que no puedes complacerme, tus alternativas, tu elegancia, tu imagen, las emociones que me generas,  tus detalles…. Hacen que no necesite que me vendas porque soy yo el que necesito comprarte.

Qué bonita la vida
Que regalo tan grande
Que luego te lo quita
Te hace no ser de nadie
A veces sin sentido
Otras tantas gigante
Qué bonita la vida.


Cuida, MIMA a tu cliente, descubre sus necesidades, transmite entusiasmo, dile NO si es preciso,  motiva, sorprende, cuida los detalles, simplifica, emociónale, ¡sé diferente!

Y tan bonita es
Y yo me dejo ser
Y tan bonita es... 

Es vida lo que me das
Vida tu caminar
Vida que arrampla
Cobarde que lucha
Que sueña que perderás
Vida que vuelve a dar
Vida que sola estas
Vida repleta de gente
Que nace que vive
Que viene y va.


Y continúas escuchando porque la  música tiene  ese don especial que  si te paras… y sientes…. hallarás lecciones maestras que no se enseñan en la universidad porque son tan sutiles y especiales que sólo tu sensibilidad y tus sensaciones son capaces de registrarlas y aprender de ellas…

Y lo más curioso es que tus clientes lo captan, por eso te buscan, vuelven y regresan de nuevo a buscarte.

Entre vender y convencer existe un gran diferencia, una línea sutil entre el “humo” y las emociones, si sabes dibujarla, si lo haces, si lo consigues, descubrirás el Éxito.

Mis neuronas, ya desperezadas, activas, a pleno rendimiento, bailan al son de la música felices y sonrientes, se dan codazos y me hablan… Tu ADN es la Gestión del Éxito.

Inspiro profundo, sonrío y con paso firme salgo a la calle convencida de que estoy en el camino correcto.

Vida, vida, vida, vida...

Qué bonita la vida
Que te mece con arte
Que te trata de usted
Para luego arroparte
Te hace sentir valiente
Otras tantas don nadie


¿Me acompañas? No dudes 
Juntos, ¡seremos Éxito!

¡Qué bonita la vida!





Esther de Paz

lunes, 8 de junio de 2015

Sensaciones... Elijo ¡VIVIR!






Antes de comenzar nuestra charla es preciso que hagas algo, es importante. 

Párate dónde estés, respira profundo y lento, abstráete de lo que tengas alrededor.  Este momento es tuyo y te pertenece, regálatelo. 

Cierra los ojos, transpórtate por unos minutos a otra dimensión y cuando estés preparado…. Siente… y acompáñame con el alma… 


Sensaciones…… son esas cosas que nos recorren la piel y la alteran de forma insospechada…

Emociones…. esas cosas que nos encojen y hacen temblar el alma...

Momentos…. son esas cosas hechas de instantes que ocurren cada día pero nunca son iguales…

Vida… es eso que es único y no se repite, pasa y no vuelve, sucede y se siente, se palpa, se mastica, se degusta y también te amarga, te enseña y a veces te engaña. Te envuelve y te abriga, te castiga y te premia  y a su vera y paradójicamente en su seno caminamos deambulando creyéndonos sabios siendo niños, grandes siendo pequeños, fuertes siendo frágiles, enteros estando a trozos, inocentes y culpables  siendo culpables e inocentes, expertos siendo ingenuos y listos siendo sabios…

Así se pasa y cada paso es una letra, cada letra un sentido y cada sentido una incógnita, una prueba, una experiencia, una aventura, una emoción, una enseñanza…. 
Cada enseñanza una huella, cada huella un destino y cada destino una esperanza… de ser mejor, más maduro, más humano, más feliz, más fuerte, más sabio…

Desconocemos el secreto del desmedido poder que tienen las emociones,  ¿por qué nos morimos por sentir y sentimos para estar vivos? ¿No es una paradoja?

Quizás lo sea, pero alcanzado este punto nada es importante salvo seguir sintiendo, navegar, nadar y bucear en y con nuestras emociones. 

Sentirnos plenos, llenos y felices dejando que la corriente nos acune en un viaje sin fin jugando con los vientos, utilizando nuestra sabiduría como experto capitán que maneja las velas y el timón en busca del puerto.

Cada día suceden cosas a nuestro alrededor, aparecen y desaparecen personas, cada día es una aventura, cada aventura una experiencia y cada experiencia una vida, por ello… elijo ¡VIVIR! 

VIVIR CON MAYUSCULAS, a pesar de lo menos bueno, a pesar de las tristezas, a pesar de las tensiones, a pesar de los golpes, a pesar de los llantos, a pesar de las decepciones, a pesar de las normas, a pesar de las personas que nos hacen daño, a pesar de las incertidumbres, a pesar de las angustias, a pesar de equivocarme...

A a pesar de todo ¡elijo VIVIR!

Magia son esas cosas que pasan y no se explican, que te sorprenden, que surgen sin provocarlas y … desde ese instante sabes que ya nada será igual…

Complicidad,  risas, pasiones compartidas, mentes despiertas y ávidas de saber, atracción, sintonía, perfecta armonía, emocionantes conversaciones y momentos que se exprimen hasta lo insólito.

Sensaciones... 

Momentos...

Vida...

Magia... 

Ingredientes indispensables y en tus manos. 

Aparecen de la nada y sucede, impacto certero y preciso en el punto de la emoción, chispazo, escalofrío y certeza absoluta de que habrá un antes y un después de ese momento….

Elige, tú eres el protagonista. 

Pero de nuevo te pido que te pares, respires y sientas…

Siente no dejes de sentir, siéntelo todo, aun lo malo, cierra los ojos y siente, estremécete, disfruta sintiendo, tiembla, aunque en ocasiones duela, vive con intensidad cada minuto y recréate disfrutándolo…

Vida es eso que te emociona y sientes. 
Vida es eso que se acaba, tiene fin y se zanja. 
Puedes llegar al final entero y triste, o sonriendo feliz 
lleno de remiendos en el alma.

Querido amigo, ¿comprendes ahora porqué te pido que te pares y me acompañes con el alma?

¡Este es el momento! Ese, en el que debes decidir quién es el protagonista de tu vida.

Ahora, ahí parado, de nuevo respira profundo y lento, abstráete, cierra los ojos, haz una profunda reflexión y Siente…,  y cuando estés preparado decide.... 

Si eres TÚ o vas a cederle el papel a otros ....




Esther de Paz

lunes, 11 de mayo de 2015

Sé como el mar



Sé como el mar, reinvéntate cada día



En nuestra charla de hoy quiero que me escuches con atención, es importante. 

Estoy aquí, frente al mar y estoy pensando en ti, en todas esas cosas que rondan tu cabeza, en esas nubes grises que amenazan tormenta, en ese viento desapacible que te provoca escalofríos, en ese descenso térmico interior que intenta paralizarte, en esas distorsiones "climato-emocionológicas" que te desorientan y te ocultan el sol….

Pienso en ti y sin saber por qué, rememoro recuerdos..

Verás, te contaré un secreto, hace muchos años, siendo una niña, me pusieron como deberes en el cole escribir una poesía, nunca había escrito ninguna, ¡mi primera poesía!, no sabía ni por dónde empezar y de repente, sin pensar,  me salió así:

El mar
Qué bello es el mar
Con sus olas verdes que vienen y van.
Los pájaros vuelan sin saber qué hacer
Y el sol se asoma por el horizonte cada amanecer…

Hoy, después de ¡tantos años! Y aquí, frente a él, todavía la recuerdo y la sonrisa es inevitable….
Son tan simples esos versos, desprenden tanta ingenuidad… es increíble que haya podido pasar tanto tiempo y tan deprisa.

Pero lo que me lleva a contarte esta historia es que hoy, tanto tiempo después, el mar sigue provocando en mí un raudal de emociones y a medida que va pasando el tiempo esa lista se alarga y su poder se vuelve más intenso.

Sigue siendo un misterio el porqué de esa omnipotencia, pero lo cierto es que existe, se siente y junto a él encuentro la paz.

Me inspira, siento, pienso y por eso te digo...  Sé como el mar.

El mar tiene la capacidad de ser bello cada día, de ser distinto, especial, de cambiar de color, de ser manso, fuerte, bravo y hasta de enfurecerse.
Tiene la capacidad de sorprender, de emocionar, de abrazarte, de dejarse querer, admirar, de pasearte por sus bellas aguas,  de procurarte alimento, diversión, aventura, misterio..

También puede ofrecerte cobijo, hacer que le eches de menos si no está, de ser tu amigo y confidente. Tiene la capacidad de entenderte, de enamorarte, de provocar tu admiración, es presumido y se muestra bello para ti, te regala la vista, el olfato, el tacto, el gusto y el oído. 
Es grande y poderoso pero se pone a tu disposición con humildad.

¡Sé como el mar que cada día se reinventa para ti!

Reinvéntate cada día si es necesario, no permitas que nada pueda contigo, las dificultades existen y te acompañarán siempre, los problemas están al acecho y te asaltan cuando menos te lo esperas, el camino no es llano, caminar no es fácil, la energía en ocasiones se agota y el agotamiento te confunde y dispersa dejándote desorientado y a la deriva, pero no naufragues, ¡no te lo permitas!, la fuerza está en ti y aunque no lo creas es inagotable, estar donde estás lo demuestra, por tanto tenlo presente y cuando estés pensando en abandonar tómate un respiro, hazte un regalo y mímate para recuperarte.

Un parón en seco es necesario para una arrancada cargada de energía, de fuerza y determinación.

Sé como el mar y siéntete poderoso, bello, distinto, especial, cambia de color, sé manso, bravo, enfurécete si es necesario, sorprende, emociona, abraza, quiere y déjate querer. 
Admírate, pasea por tu interior, alimenta tu alma, diviértete, vive una aventura, busca el misterio, la emoción, la pasión, cobíjate en ti mismo sin dejar de ser un puerto de referencia dispuesto a acoger y dar cobijo a su vez. Sé tu propio confidente, entiéndete, se magnánimo, no te juzgues, conversa contigo mismo y disfruta de la conversación, párate, contempla, siente, vive cada segundo con intensidad, ponte a tu disposición y date un respiro, regálatelo con generosidad y escucha tu corazón.

Te lo mereces, lo necesitas y no te lo cuestionas, sabes lo que quieres y sabes aún mejor lo que no quieres, tienes el poder y la fuerza para marcar los límites y seguir adelante.

Contémplate y regálate la vista, el olfato, el tacto, el gusto y el oído y acércate al mar porque él sabe de ti, de tu grandeza y te comprende.
El está ahí  para que te conectes y te recargues.

Enchufa el cargador, conéctate y date un respiro.

¡Sé como el mar, reinvéntate cada día!

Porque, al fin y al cabo, nada ni nadie podrá hacerte feliz si tú no lo haces antes.





Esther de Paz