sábado, 2 de mayo de 2015

Pensamiento Positivo




Pensamiento positivo




Parece fácil, ¿verdad?  
Parece habitual, común, parece natural…
Pues bien, puedo decirte: ¡Es fácil!

Respecto al resto de los adjetivos …. Te hago una pregunta… 
¿Crees que se respiran en tu Equipo?

Pensamiento Positivo consiste en ver  oportunidades  donde otros ven problemas.
Se trata de reaccionar inmediatamente ante cualquier dificultad y visualizar la solución.
Una persona positiva no se bloquea, sino que se activa ante cualquier situación adversa.

Se trata de no perder la confianza, la sonrisa, el buen humor, de saber que puedes con lo que se te presente, que nada te detendrá porque eres consciente de tu capacidad de convertir los problemas en OPORTUNIDADES, porque tu mente no procesa la palabra NO, simplemente se concentra en conseguir el SÍ, sí a todo, porque todo es posible ¡si tu lo quieres y te lo propones!

PROBLEMA ≠  BLOQUEO, FRUSTRACIÓN

PROBLEMA = OPORTUNIDAD, MEJORA, CRECIMIENTO
 
   


En el primer minuto de conocimiento de un problema nuestra mente debe funcionar como el mejor y más rápido procesador


Detalle del proceso:
  1. Identificar el problema 
  2. Solicitar la información necesaria
  3. Efectuar un buen análisis  
  4. Valorar los elementos / recursos / presupuesto /tiempo estimado
  5.  Tomar una decisión 
  6. Fijar el objetivo 
  7. Liderar, dirigir, supervisar, gestionar el proceso 
  8. Implementarlo

Siempre con la convicción de que lo lograremos. Sabiendo transmitir esa esencia a nuestro Equipo, desbordando pasión, ilusión, disfrutando la oportunidad de mejora que se nos presenta y con la seguridad de que nuestra gestión será GESTIÓN DEL ÉXITO. ¡Yo lo tengo claro! 

¿Algo te preocupa?  


¡Gestionamos el Éxito!



Esther de Paz 

lunes, 27 de abril de 2015

¿Hablamos de Valores?




valores éticos


Yo me valoro, tú te valoras, él se valora….  

Yo tengo valores, tú tienes valores, él tiene valores, ellos tienen valores….

¡Falso!

Es cierto que estoy utilizando dos conceptos diferentes en mis afirmaciones, en el primer caso se trata del verbo “valorar” y en el segundo del sustantivo “valores”, pero de ambas cosas quiero que hablemos en nuestra charla de hoy.

Comencemos por el verbo.

Valorar es apreciar algo, estimarlo, darle aprecio. Y cuando hablo de valorarse me refiero a todo aquello relacionado con uno mismo.

¿Nos valoramos a nosotros mismos?

¡No! no lo hacemos, no tenemos en cuenta todo nuestro potencial, lo que demostramos cada día, lo que somos, nuestros logros, las dificultades superadas, las veces que hemos remontado, todo lo que hemos construido con nuestro esfuerzo  y tesón.

Sólo lo hacemos si obtenemos la aprobación externa, parece que sin eso no somos nada. ¡¡¡Error!!!

Valorarse es mirarse al espejo y sentirse orgulloso de uno mismo, ver una imagen de alguien GRANDE, que ha llegado hasta ahí a pesar de las dificultades, que ha remontado una y mil veces las zancadillas de la vida, que ha superado obstáculos, que corre cada día hacia la meta sin mirar atrás, que no le pesan las mochilas porque las lleva cargadas de sabiduría, que se permite debilidades sin flagelarse, que se hunde por momentos… pero que resurge de las cenizas como el ave Fénix, que puede ver sus resultados porque están ahí, ¡porque los lleva puestos!

Y ¿por qué no lo hacemos? ¿Por qué no nos valoramos? ¿Por qué necesitamos que sean los “otros” los que lo hagan?

Es el momento de romper el bucle, es el momento de parar, de pensar, de hacer recuento…. de poner encima de la mesa lo que suma y lo que resta y ver el resultado.

Dime… 
¿Qué ves?
¿Cómo te sientes? 
¿Estás sonriendo? 

¡Enhorabuena!

Porque ahora SÍ, ahora tú y sólo tú eres ¡quién te está dando valor!


Ahora abordemos el sustantivo, hablemos de Valores…

Esto es otro cantar, ¿valores? ¿Qué es eso?

Valores son principios que nos permiten realizarnos como personas estructurando y orientando nuestro comportamiento de forma respetuosa y sin afectar de manera negativa a quienes nos rodean.

Son creencias fundamentales que nos ayudan a elegir, apreciar y preferir unas cosas o un comportamiento en lugar de otro. Son fuente de satisfacción y plenitud y desarrollan virtudes que benefician a nuestro entorno y a la sociedad en general.

Justicia, libertad, responsabilidad, honestidad, respeto, lealtad, solidaridad, generosidad, agradecimiento, amistad, amor, tolerancia, empatía, sinceridad.

Y todo eso es precisamente lo que esta sociedad está perdiendo, lo que, sin saber por qué, se va quedando como algo en desuso.

Cada vez más oímos hablar del presente, del momento, del ahora….

¡Bien! Comparto esa filosofía,  es buena porque nos invita a prestar toda la atención en el momento en el que estamos, nos invita a disfrutarlo, a saborearlo, a vivirlo con intensidad, a no perdernos lo mejor de cada día dispersando nuestra atención en un pasado que se fue o en un mañana incierto…

Eso es maravilloso, vivir con plenitud cada instante y enfocar toda nuestra atención en ello, de tal forma que cada día tenemos la oportunidad de ser felices, de sonreír, de tener ilusiones, de vivirlas, de soñarlas y de conseguirlas….

Pero no hay que confundir el “ahora” con el “YO” y “mi ombligo”.

Vivir el presente es fantástico, mirarse el ombligo ¡nefasto!

Centrarnos únicamente en el YO a cualquier precio tiene un coste muy alto con resultados lamentables.

Si alguna vez tienes dudas entre el YO y el vivir el AHORA, antes de continuar hazte esta pregunta: “¿Cómo me sentiría yo si me lo hicieran a mi?”…. la respuesta despejará todas tus dudas.

Después… ¡la elección es tuya!  Pero con una diferencia, sabrás que clase de valores son los que practicas.

Recuerda:

Valórate como te mereces sin esperar a que lo hagan por ti pero nunca, NUNCA, le des la espalda a tus Valores.

En definitiva y de una manera muy simple no te he contado otra cosa que ¡¡la receta del éxito!! 

Si este post ha servido para hacerte pensar, he conseguido el objetivo.


Esther de Paz

lunes, 20 de abril de 2015

No te (a)Líes con cualquiera





En el mundo de los negocios y las empresas cada vez es más habitual establecer colaboraciones y sinergias para beneficio de todos incluido el cliente, ya que a éste le facilitas un servicio con tu mediación que tú no posees en tu catálogo y a su vez extiende la confianza que él ha depositado en ti.

En estas situaciones, se crea un efecto extra debido a la acción conjunta, que ninguno de los intervinientes hubiera podido generar en caso de actuar de forma aislada.

Por lo general el resultado es favorable cuando varios elementos de una organización actúan concertadamente ya que el resultado es superior a la suma de los resultados de cada parte actuando aisladamente.

A simple vista todo son ventajas, pero ¡cuidado! porque no siempre puede ser así.

Convertirse en prescriptor de un servicio puede tener efectos muy negativos en tu empresa. Si no eliges con mimo con quién te alías podría volverse en tu contra, perjudicar seriamente la imagen de tu Marca y, lo que es peor, la confianza de tu cliente.

Pero antes hablemos del cliente:

Un cliente es una persona o empresa receptora de un bien, servicio, producto o idea, a cambio de dinero u otro artículo de valor.

Los clientes tienen necesidades y expectativas que deben ser tenidas en cuenta por la organización.

Una necesidad es algo que el consumidor realmente necesita, algo indispensable, como los alimentos. Una expectativa es una esperanza o posibilidad de conseguir una cosa, algo que el consumidor no tiene garantizado que conseguirá pero que espera de un producto o servicio.

Clientes, necesidades, expectativas…. Versus marcas

¿Te has parado a pensar alguna vez la potencia y la profundidad que tiene la palabra cliente?

¿Has profundizado alguna vez en algo tan obvio como que sin clientes no existirían las empresas?

El cliente es la pieza clave de nuestra economía, una economía de mercado dónde existe una oferta y una demanda de los bienes y servicios ofertados.

¿Te imaginas un mundo sin clientes? Absurdo ¿verdad? Se nos desmonta todo nuestro sistema de mercado como un castillo de naipes.

Pues entonces ¡ponte las pilas! y dale la importancia que tiene.

Cada día vemos cómo las empresas se exprimen los sesos estudiando la manera de captar nuevos clientes, de cómo llegar hasta ellos,  de cómo extender su zona de influencia, se los exprimen para inventar nuevas técnicas de venta, llamadas de atención, ofertas de atracción para clientes nuevos y utilizan todo tipo de métodos para lograr que compren su producto/servicio, que lo consuman y lo más importante, qué repitan.

También vemos como, cada vez más,  se establecen sinergias entre empresas para ampliar su catálogo de productos y con ello fidelizar más al cliente.

Bien, todo eso es perfecto, pero lo que NO veo cada día es a las empresas dejarse la piel por proporcionar calidad a sus clientes, por preocuparse de saber qué necesitan, por devanarse los sesos en resolver sus problemas, por estar ahí cuando el cliente les requiere, por cuidar y mejorar sus procesos, procedimientos, productos, servicios, nivel de atención para que no existan incidencias o se minimicen, por hacerles sentir cuidados, mimados, valorados, protegidos, por empatizar con ellos y demostrarlo, por ser una referencia en la experiencia del cliente, por ganarse su confianza, ¡por sus emociones!

"… cuando una empresa deja de ser empresa y se convierte en negocio, está firmando su sentencia de muerte"

Tú eres una empresa, una gran empresa, buscas el Éxito ¡no te comportes como un negocio!

Tu cliente te busca por una necesidad y tiene unas expectativas. Así de simple y así de fácil. Hazlo fácil también tú satisfaciéndole y superándolas.

Tu cliente espera:
  1. Calidad en tu producto/servicio, esto (como he dicho en más de una ocasión) doy por sentado que lo tienes porque si no es así, olvídate, desde ya, de todo el resto.
  2. Soluciones porque tiene un problema o una necesidad.
  3. Calidad de atención, necesita una sonrisa, una cálida acogida, un entorno agradable, educación, amabilidad y percibir que tu actitud es proactiva hacia su necesidad. Que te preocupa, que estás y que vas a poner el alma en su demanda.
  4. Compromiso en tiempo y plazos (esto no requiere explicación).

Así de fácil y así de sencillo es enamorar a tu cliente. Pues entonces ponte las pilas y ¡hazlo! estrújate los sesos en ello porque el resto vendrá sólo.
Si lo haces y lo mantienes... ¡Él te seguirá a dónde vayas!

Cuida sus emociones y escúchale como lo harías con tu mejor amigo porque él te devolverá amistad.

No menosprecies su fidelidad ofreciendo beneficios a clientes nuevos que a él le niegas, estás desestimando su lealtad y confianza, es un error, le decepcionarás y te conducirá a perderle.

Preocúpate por saber qué necesita, qué quiere, qué espera y supera sus expectativas. Adelántate y sorpréndele con tus acciones, hazle la vida fácil, sé diferente, demuestra que elegirte ha sido un acierto, haz que se sienta satisfecho por ello, provoca que sea tu mejor embajador, ¡hazle Feliz!

Un cliente satisfecho es un cliente fiel, preocúpate por su bienestar por sus emociones, gánate su corazón y tu Éxito estará asegurado.

Y ahora volvamos a l tema que nos ocupa.

Tú que eres de los que te dejas la piel por tu cliente, que en cada acción haces un ejercicio de empatía y por eso le tienes, te lo has ganado, le has enamorado, es tuyo y es fiel.....
Cuando por mejorar esa atención, por intentar cubrir todas sus necesidades, ofrecerle un servicio más global y también como es lógico aumentar tus beneficios, establezcas colaboraciones o sinergias, te alíes con otras marcas….. Asegúrate muy mucho de que sigan tu misma filosofía, hazlo con la máxima atención, cuida la selección y cerciórate de que cuando mires en sus ojos veas su corazón y nunca el símbolo del dólar.

Tu  cliente está comprando a través de ti porque es en ti en quien confía, porque tú le das soluciones, le satisfaces y le comprendes, porque se siente seguro.

Mantén ¡SIEMPRE! firme la alianza con tu cliente. No dejes que nada ni nadie la pueda poner duda.

No te (a)Líes con cualquiera



Esther de Paz

lunes, 13 de abril de 2015

Conduce tu vida






Nuestros lunes de charla y reflexión

Atrás quedaron los años de la niñez, la adolescencia, la juventud.

Atrás quedaron  enseñanzas, costumbres, vivencias, éxitos, fracasos, momentos de victoria y momentos de derrota, sueños, ilusiones, proyectos, experiencias, días felices, días amargos, pérdidas irreparables, personas queridas que ya no están, amor, desamor, pasión, apatía, felicidad,  sufrimiento causado por traiciones, cobardías, engaños, gente (personas y empresas) a quién abriste tu corazón y lo hicieron pedazos…

El “mix” de toda una vida, que se acumula en una mochila cargada a la espalda…

En ocasiones la vida es una autovía de 4 carriles, ancha y recta, con puestos de seguridad para casos de emergencia donde siempre encuentras ayuda y apoyo.
Otras se convierte en una montaña rusa sin cinturón de seguridad, donde pilotas sólo y sin manual, donde los vértigos te envuelven, se apoderan, donde los miedos te desbordan, donde los riesgos, en ocasiones,  no puedes ni siquiera medirlos …
Y una vez más, a pesar de todo lo que sabes, de todo lo vivido, de toda tu experiencia…. te vuelven a hacer daño…

Argggg ¡Cómo duele! Acusas el golpe, el dolor te dobla. 
Por momentos pierdes la estabilidad y todo da vueltas…. No entiendes nada y te preguntas ¿por qué?....

No hay explicación.

La explicación es que a quién suponías honestidad, no la tenía, en quien confiaste, te traicionó, a quién diste tu amor te devolvió cobardía, quien te dio su palabra de no hacerte daño y ser sincero, te engañó, quién te prometió seguridad, reconocimiento, recompensa, se volvió humo ….

Pero ahí estás, en la “Pole position” de nuevo al volante, conduciendo, venciendo y superando cualquier dificultad a pesar de que el miedo no te abandona, las dudas te distorsionan, no hay copiloto, no hay relevo cuando el cansancio te vence. Pero continúas, sigues adelante, porque sabes que no hay recompensa sin esfuerzo. Porque luchas por lo que vale la pena, por lo que crees, porque  a pesar de algunas amarguras … llegará tu momento, ese dónde te paras, sonríes,  incluso lloras de emoción.
Entonces es cuando, con orgullo, miras al frente satisfecho y dices….. ¡¡HA MERECIDO LA PENA!!

Querido amigo, nuestro café de hoy, es para recordarte que Tú eres un todo-terreno, ¡no lo olvides!, preparado para conducir por cualquier superficie. 

Aunque no lo sepas posees ruedas de seco y de mojado, luces anti-niebla, techo panorámico, cambio manual y automático, reductora, tu motor admite gasolina y diessel, tienes frenos de disco, ABS, ESP , airbag, control de tracción y hasta control de descenso. 
El pack completo va contigo y cuando es necesario se pone en marcha. 
No son extras, ¡es de serie!, por tanto, sin la más mínima duda y con decisión, coge firme el volante, pisa el acelerador,  ponte en marcha y ¡conduce tu vida!

Nadie va a hacerlo por ti, ni nadie lo hará mejor.

  

Esther de Paz 

Si te ha gustado, comparte☺ 

lunes, 23 de marzo de 2015

El secreto de Google



Gestión de personas



Leyendo el post de Diego Lorenzana, titulado ¿Deberíamos facilitar el ocio en nuestros lugares de trabajo?  sentí la necesidad de escribir estas líneas...

Comienzo haciéndote algunas preguntas:
  1. ¿Cuándo has conseguido tus mayores logros?
  2. ¿Cuándo has tenido la necesidad de transmitir tus pasiones, en lo que crees, porque es tan bueno que quieres divulgarlo para contagiar sus beneficios?
  3. ¿En qué momento has estado dispuesto a dar más de lo que te piden de forma absolutamente voluntaria?
  4. ¿En qué momento te has sentido más comprometido con algo o alguien?
  5. ¿Cuándo has alcanzado tu mayor nivel de productividad?
  6. ¿Cuándo has sido más flexible ante los inconvenientes?
  7. ¿Cuándo, al abrir los ojos por la mañana, has tenido la necesidad de comenzar el día ¡ya! y comerte el mundo?
  8. ¿Cuándo tu sonrisa permanece durante más tiempo en tu rostro?

Espera, no respondas, permíteme ver si acierto.

  1. Cuando te has sentido válido, útil, motivado.
  2. Cuando te apasiona lo que haces, lo que vives y lo que sientes al hacerlo. Cuando te dan si pedir nada.
  3. Cuando te has sentido importante para alguien, querido, valorado, mimado, protegido, impulsado.
  4. Cuando estás tan feliz y satisfecho con tu entorno que eres capaz de concentrarte con alma, corazón y vida y disfrutar lo que haces.
  5. Cuando te entienden y también comprenden tus cambios, tus necesidades, tus momentos menos buenos, tus fallos, cuando necesitas ayuda y la obtienes.
  6. Cuando lo que te espera ese día es apasionante y vas a disfrutar haciéndolo y por ello estás deseando empezar.
  7. Cuando te sientes satisfecho, cuando das y recibes felicidad, cuando tus emociones positivas superan por mucho a las negativas.  
  8. Cuando ¡eres feliz!
¿Es así? ¿He acertado?

Continúo preguntando:

¿Quieres ser el mejor? ¿Liderar? ¿Buscas la excelencia? 

Escúchame...
  • Cuando una  persona se siente válida, útil, motivada.
  • Cuando le apasiona lo que hace, lo que vive y lo que siente al hacerlo. Cuando le dan si pedir nada.
  • Cuando se siente importante, querida, valorada, mimada, protegida, impulsada.
  • Cuando está tan feliz y satisfecha con su entorno que es capaz de concentrarse con alma, corazón y vida y disfrutar lo que hace.
  • Cuando le entienden y también comprenden sus cambios, sus necesidades, sus momentos menos buenos, sus fallos, cuando necesita ayuda y la obtiene.
  • Cuando lo que le ofrece el día es apasionante, sabe que va a disfrutar haciéndolo y por ello anhela empezar.
  • Cuando se siente satisfecho. 
  • Cuando da y recibe felicidad. 
  • Cuando sus emociones positivas superan con mucho a las negativas.
  • Cuando ¡es feliz! 

Lo emana, lo transmite, lo divulga, hace todo con pasión y ¡la genera!


La felicidad es un estado de máximo potencial que provoca una disposición de entrega sin restricción, provoca generosidad, compromiso, entusiasmo y ¡se irradia!

Querido Empresario, Presidente, Director General, Consejero, Directivo,  Mando intermedio, Emprendedor, Autónomo, mi querido amigo, si leyendo mis respuestas asentías porque he acertado, si en cada una de ellas te has sentido reflejado…
No busques más lejos, ni te desgastes en el camino equivocado, porque el secreto de Google está en tu mano.

Las personas son el mayor activo de una organización.

Un líder es quien sabe hacer que un Equipo se sienta MARCA y experimente que cada una de sus acciones se reflejan en ella.
Quien transmite valores humanos, apoya, acompaña, impulsa, enseña, empatiza y sonríe con su Equipo, quien se gana su respeto profesional y personal.

¡Cuidado!, he dicho “ganar” no “imponer” entre ambos verbos hay una gran diferencia directamente proporcional a los resultados.

Lidera tu Organización, imprégnala de tu esencia, entusiasmo, energía, cuídala, valórala, da, genera felicidad en tu entorno ¡TRANSMITE!, gestiona el talento, potencia la marca personal y potenciarás tu MARCA.

Google lo tiene muy claro (echa un vistazo)
Motívales, ¡motívate! ¡Lidera con el corazón!

Y sé egoísta, muy egoísta,  porque... ¡Generando felicidad se es Feliz!




Esther de Paz 

lunes, 16 de marzo de 2015

La Comunicación es un arte



#comunicación #arte #éxito #confianza
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Personalmente soy una apasionada de la Comunicación, es un mundo fascinante que nos abre un horizonte sin límites para conectar con el mundo y las personas.

La Comunicación es la capacidad y habilidad de transmitir un mensaje de tal forma que el receptor interprete exactamente lo que queremos decir.

Comunicar es “compartir”,  “poner en común”

A través de la comunicación, se obtiene información y a su vez permite compartirla. Es un fenómeno inherente a la relación entre seres que se encuentran en grupo, por tanto es  un elemento presente e imprescindible en cualquier ámbito. Constantemente nos comunicamos con el entorno de múltiples maneras, a veces no somos ni conscientes… sin embargo la comunicación existe y nos envuelve.

Desde el punto de vista personal es la herramienta de conexión más potente que posee el ser humano para vivir en sociedad y conectar con ella. Enriquece, es un "feed back" constante que permite conocer cómo nos ven los demás y a su vez transmitir nuestro punto de vista, lo cual nos hace más eficaces e inteligentes socialmente, al poder conocer lo que hacemos mal para corregirlo.

Desde el punto de vista profesional, es un pilar fundamental en cualquier empresa y precisamente en este ámbito quiero centrarme hoy.

En el mundo empresarial una buena comunicación es sinónimo de efectividad, eficiencia, optimización de tiempos y recursos, tanto en el ámbito interno, como de cara al cliente.

La comunicación y la imagen van de la mano, somos lo que comunicamos.
La excelencia y la eficiencia son directamente proporcionales a la calidad de la comunicación. Una buena comunicación genera satisfacción, motivación y resultados.

Una marca está en constante comunicación con el cliente, a través de su imagen, de sus recursos humanos,  de sus productos, de su Marketing, de sus acciones.

Continuamente el receptor recibe los mensajes, incluso de forma inconsciente, pero le llegan, el cerebro los procesa y ello determina su grado de satisfacción, complicidad y fidelización con el emisor, con nuestra Marca.

La comunicación en la empresa es continua, constante, fundamental y su éxito depende mucho de ella.

A continuación te resumo en 6 puntos fundamentales como abordar la comunicación con el cliente. La esencia que garantizará el Éxito de tu Marca:
  1.  Imagen: comunica una forma de ser, una filosofía, ello determinará que generes o no, confianza.
  2. Lenguaje verbal: trasmite educación, corrección,  compromiso, conexión con el interlocutor. Debe de ser claro, conciso, asertivo y adecuado al contexto.
  3. Lenguaje corporal: transmite confianza, éxito, responsabilidad.
  4. Lenguaje escrito: demuestra elegancia, sencillez, diferencia, capta su atención.
  5. Marketing: marca estilo, diferénciate, determina con ello la elección de tu Marca anteponiéndola al resto de opciones.
  6.  Redes Sociales: transmite dinamismo, entusiasmo, evolución, innovación, empatía, talante, ¡sorprende!
En cuanto al lenguaje escrito, existe  una máxima que no debes olvidar: 
“Siempre debe estar pensado para que cualquier receptor lo pueda entender”.

Se trata de hacer el ejercicio de ponerse en el lugar del interlocutor, teniendo en cuenta que éste puede ser “cualquiera”, es decir, que no tiene porqué conocer el tema del que se trata.

Si la comunicación es excelente, cualquier interlocutor sería capaz de entender el mensaje sin necesidad de estar en antecedentes o conocer en profundidad el tema del que se está hablando.  

Y por último, como punto final, mi consejo:

Transmite desde lo más profundo de tu interior, emociónate, empatiza, sé asertivo, ¡conecta!

¡Pon el alma en tu comunicación y llegarás directo al corazón!


La comunicación es un ARTE imprescindible en tu empresa



Tú y yo, juntos, podemos ser grandes artistas
¿Nos ponemos en marcha?



Esther de Paz 

lunes, 2 de marzo de 2015

Iba a escribirte pero me dio por...MIRARTE






¿Música? ¿Letras? ¿Palabras? ¿Imágenes? 

¿De qué te gustaría componer el post de esta semana?

Me quedo aquí, a la espera, con el café preparado y mi mejor sonrisa, para que, juntos, demos forma a este lunes.

Hoy, tú eres el protagonista.

Atrévete a escribirlo conmigo…





Esther de Paz